El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, José Manuel García-Margallo, llegó hoy a Lima para reunirse, esta misma noche, con el presidente peruano, Ollanta Humala, y mañana, martes, con el canciller Rafael Roncagiolo.

La breve visita del ministro forma parte de la gira que incluirá Ecuador, también mañana, y se inscribe, según el embajador de España en Perú, Juan Carlos Sánchez Alonso, en el interés del Gobierno español por "mantener un alto nivel de interlocución con latinoamérica".

Según el embajador, la visita de García-Margallo se produce "en un sustrato de gran intercambio económico y comercial que - en el caso de Perú - ha tenido un crecimiento exponencial en el último año".

En 2011, las exportaciones peruanas a España pasaron de los 1.500 millones de dólares, mientras que las importaciones de productos españoles superaron los 500 millones de dólares.

En cuanto a la cooperación, España mantiene el primer puesto entre los países con proyectos asignados en Perú, sin contar, según Sanchez Alonso, con la participación española en fondos multilaterales, como la cooperación europea, o los específicos, como los del Grupo del Agua.

Aunque debido a la crisis que afecta a la economía española las partidas presupuestarias para cooperación internacional se han reducido este año un 70 por ciento, Perú sigue siendo un país prioritario en la ayuda al desarrollo española.

Según el diplomático español, hay un gran interés por ambas partes en aumentar la inversión a través de pequeñas y medianas empresas en sectores cada vez más sofisticados, porque, dijo a Efe, "existe una sintonía muy buena entre los dos gobiernos, en todos los sentidos y se puede trabajar muy bien con Perú".

El único problema destacable de las empresas españolas en Perú afecta a Telefónica, que mantiene un pleito con el Estado acerca de la cuantía y el concepto de una deuda tributaria que Humala desvinculó de la próxima renovación de las licencias de telefonía móvil.

Es previsible que el ministro español también aborde en Lima la situación en Paraguay después del derrocamiento como presidente de Fernando Lugo el pasado 22 de junio tras un juicio político en el Parlamento.