Quizás España pueda convencer a sus fanáticos de que el partido no importa. Pero no a Kobe Bryant.

¿Un duelo de basquetbol contra Estados Unidos, el equipo que los derrotó en la final olímpica hace cuatro años, frente a sus fanáticos? ¿Y se supone que los jugadores españoles estén satisfechos si pierden, porque se trata sólo de un amistoso?

"De ninguna manera", dijo Bryant el lunes. "Esto no es una simple práctica. Es imposible".

Los jugadores de España tuvieron una versión totalmente distinta. Dijeron que están emocionados por el partido del martes por la noche y que tratarán de ganar, pero no a costa de afectar sus preparativos para los Juegos Olímpicos de Londres.

"Es un partido de exhibición. Creo que ambos equipos tratarán de usar alineaciones distintas, tratarán de probar algunas cosas distintas, pero a fin de cuentas sabes que no le vas a mostrar tus cartas al otro equipo", comentó el base español José Calderón, de los Raptors de Toronto. "Mañana no vas a conseguir una medalla, ganes o pierdas".

Estados Unidos derrotó a España 118-107 en Beijing para ganar el oro, en lo que el entrenador estadounidense Mike Krzyzewski consideró como "uno de los grandes partidos en la historia del basquetbol internacional".

Estados Unidos ocupa el primer puesto del ranking mundial, y España el segundo. La expectativa es que vuelvan a toparse en la final el 12 de agosto.

España indicó que no buscará ganar el martes si para hacerlo tiene que revelarle sus secretos a los norteamericanos.

"Sin duda será una gran prueba", dijo el pivote español Pau Gasol. "Creemos en nuestras posibilidades, pero es sólo un amistoso. Obviamente preferimos perder mañana y ganar en Londres".

Bryant, compañero de Gasol en los Lakers de Los Angeles, dijo que el español es como su hermano menor, y afirmó que los hermanos mayores no dejan ganar a los pequeños.

"No le gusta perder contra nadie, pero quizás le deje ganar mañana para luego ganarle en Londres", comentó Gasol. "Eso sería lo ideal".

Bryant respondió que "no hay forma que Paul crea que este es sólo otro partido". ¿Y qué pasa si el marcador está empatado en los minutos finales del partido del martes?

"No hay forma de que Pau esté en la banca", pronosticó Bryant.