El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, se pronunció hoy a favor de desaparecer las plantas atómicas del planeta, porque, a su juicio, atentan contra la naturaleza, el medio ambiente y la vida humana.

El gobernante nicaragüense se refirió al asunto tras recibir a una nutrida delegación de pasajeros y tripulantes del "Barco de la Paz" de Japón, en un centro de convenciones en Managua.

"Si Nicaragua ya está comprometida en que desaparezcan las armas atómicas", también está a favor de "que desaparezcan las plantas de energía atómica", afirmó Ortega en un discurso transmitido por radio y televisión oficial.

El líder sandinista dijo que las centrales nucleares atentan contra la naturaleza, el medio ambiente y en caso de accidentes, como ocurrió en Japón el año pasado, hasta con la vida humana.

Ortega recordó que Japón sufrió una crisis nuclear tras el tsunami del 11 de marzo de 2011, por lo que advirtió sobre "los grandes riesgos que conllevan utilizar la energía nuclear".

Agregó que la lección de esa tragedia en las plantas nucleares es que el ser humano, aún con todo el avance tecnológico, "no puede con la naturaleza".

"¿Quién puede detener un terremoto o un tsunamí?, sólo Dios", continuó.

Ortega instó, por tanto, a los países más avanzados a no "abusar" de las capacidades que han desarrollado con la energía atómica con fines pacíficos.

"No podemos desafiar a la naturaleza, desafiar a la naturaleza es desafiar a Dios y ya vimos los resultados", añadió.

Para Ortega, "las grandes obras tienen su límite y sobre todo cuando éstas llevan el componente de la energía atómica".

Sugirió a los países desarrollados instalar plantas que no sean "amenazas de los pueblos ni el medio ambiente" y salir de las de energía nuclear.

Durante el acto, Ortega agradeció la visita del "Barco de la Paz" y felicitó al fundador de la nave, Yoshioka Tatsuya, a sus pasajeros y tripulantes, por promover la paz en el mundo.

El crucero es una iniciativa de la ONG japonesa "Peace Boat" (Barco de la Paz), con sede en Japón, creada para promover la paz, los derechos humanos y el desarrollo sostenible.