Familiares y disidentes comenzaron a velar en una iglesia católica de esta capital los restos del disidente Oswaldo Payá, quien sufrió la víspera un accidente automovilístico en el oriente del país.

Varios cientos de personas se congregaron el lunes por la tarde en una capilla de la popular barriada del Cerro y saludaron con vítores el ataúd azul que arribó para un responso y permanecerá hasta el martes allí.

"Oswaldo que hoy nos deja trabajó, amo y sirvió a los suyos y a los demás", dijo el arzobispo auxiliar de La Habana, Juan de Dios Hernández quien encabezó las honras fúnebres para el connotado disidente, un laico católico muy activo.

Una vez que el ataúd entró a la iglesia --donde se habían colocado coronas y un enorme retrato fotográfico de Payá-- muchas personas comenzaron a aplaudir.

En la ceremonia estuvieron la esposa de Payá, Ofelia Acevedo y sus tres hijos.

Hernández destacó "los tres amores" de Payá: "Cuba, la Iglesia y Cristo".

Payá, de 60 años, y otro cubano llamado Harold Cepero fallecieron el domingo cuando el automóvil en que viajaban chocó contra un árbol en la localidad de La Gavina, en las afueras de la ciudad de Bayamo, a unos 800 kilómetros al este de la capital.

Otras dos personas, el español Angel Carromero y el sueco Jens Aron Modig, resultaron heridos.

"Quiero agradecer a todos los mensajes, los llamados de las personas que se han acercado para manifestar su apoyo en estos momentos tan trágicos para el movimiento y la familia", expresó la AP, Ernesto Martini, el principal colaborador de Payá y quien atendía a los visitantes en la casa del fallecido disidente, donde temprano en la mañana de lunes se habían concentrado amigos y religiosos.

"Les puedo...asegurar que vamos a seguir con nuestra lucha, nuestros reclamos de los derechos ciudadanos de todos los cubanos" expresó Martini.

El gobierno cubano informó de manera inusualmente expedita sobre el accidente automovilístico del activista opositor a los medios de prensa internacionales el domingo por la noche y publicó sobre el mismo en la edición del lunes del periódico oficial Granma, citando con nombre y apellido a Payá.

Las autoridades consideraron el hecho como un "lamentable accidente de tránsito".

No se sabe quien conducía el automóvil rentado que se accidentó.

En declaraciones a la AP, el consejero de prensa de la Embajada de España, Francisco de Borja, indicó que Carromero estaba prestando declaraciones a la Policía para esclarecer los hechos.

"El está bien de salud...los médicos le dieron el alta", explicó.

Tampoco estaba claro qué hacían Payá y sus acompañantes en el oriente cubano.

Modig, presidente de la sección juvenil de la Democracia Cristiana sueca, también recibió el alta, indicó a la AP su correligionaria Kalle Back.

"Está bajo el cuidado de la Embajada de Suecia", agregó Back.

Payá, ingeniero de profesión, ganó fama internacional en la década de 1990 al organizar el Proyecto Varela, una campaña de recolección de firmas que buscaba forzar a las autoridades a realizar un referendo para modificar la Constitución con miras a instaurar un régimen pluripartidista en lugar del unipartidismo vigente, y abrir camino a la iniciativa privada en la economía.

Poco antes de la visita del ex presidente estadounidense Jimmy Carter a Cuba en mayo del 2002, Payá había presentado 11.020 rúbricas a la Asamblea del Poder Popular, el parlamento de la isla, a las cuales agregó luego otras 14.000.

El Proyecto Varela apareció como el intento más importante en décadas para cambiar el sistema vigente impuesto por la revolución de 1959.

En 2002, la Unión Europea entregó a Payá el premio Sajarov por su lucha a favor de los derechos humanos en la isla, donde encabezaba una pequeña agrupación llamada Movimiento Cristiano de Liberación.

"Fue una persona sinceramente comprometida con lograr lo mejor para el pueblo de Cuba", expresó una de las fundadoras de la agrupación Damas de Blanco, Miriam Leyva, quien llegó a la capilla para darle su último adiós a Payá.

Payá es el segundo disidente cubano con el premio Sajarov que fallece en nueve meses, luego de la líder de las Damas de Blanco, Laura Pollán.

La noticia de su muerte fue ampliamente comentada en redes sociales como Twitter y Facebook. Hubo incluso conjeturas de que se trató de un hecho intencional, las que fueron descartadas por los propios disidentes aunque insistieron en una investigación.

"Nosotros descartamos cualquier teoría de la conspiración" en el caso del accidente, dijo Elizardo Sánchez, de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

Sánchez envió algunos de sus observadores a Bayamo para constatar los hechos a partir de testimonios de testigos y tener una versión propia.

El deceso de Payá generó reacciones más allá de las fronteras de la isla.

En México el presidente Felipe Calderón pidió un minuto de silencio para rendir homenaje a Payá y lo calificó de "uno de los más valientes y comprometidos luchadores por la libertad y por los derechos humanos en Cuba".

Mientras la Unión Europea en boca de la representante de política extranjera Catherine Ashton expresó sus condolencias.

En Estados Unidos la organización de académicos e intelectuales cubano-americanos conocida como Cuban Americans for Engagement (CAFÉ, por sus siglas en inglés) indicó que aunque el grupo no tiene militancia partidista expresaba su consternación por el deceso.

"Paya fue un opositor político que abogó por la reconciliación nacional entre los cubanos y criticó la política norteamericana de aislamiento contra Cuba como contraproducente a la promoción de derechos humanos", indicó mientras llamó a las autoridades a una "investigación esclarecedora", sobre el accidente.

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Los corresponsales Peter Orsi en La Habana, Karl Ritter en Estocolmo, Eduardo Castillo en México y Slobodan Lekic en Bruselas contribuyeron con este reporte.

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Andrea Rodríguez está en Twitter como: www.twitter.com/ARodriguezAP