Noruega recordará hoy durante todo el día y por todo el país a las 77 víctimas mortales del doble atentado perpetrado por el ultraderechista Anders Behring Breivik, del que hoy se cumple el primer aniversario.

Los actos centrales transcurrirán en Oslo, en cuyo complejo gubernamental Breivik hizo estallar una furgoneta bomba; y en la isla de Utøya, al oeste de la capital, donde cometió una matanza en el campamento de las Juventudes Laboristas (AUF, por sus siglas en noruego), en la que murieron 69 personas.

Los familiares de las víctimas de la masacre de Utøya podrán visitar durante el día la isla, salvo en el intervalo entre las 10 y las 15 GMT, cuando las AUF organizarán un acto de homenaje con más de un millar de miembros de todas sus federaciones y varias autoridades, con el primer ministro, Jens Stoltenberg, a la cabeza.

También habrá invitados extranjeros, representados por la primera ministra danesa, la también socialdemócrata Helle Thorning-Schmidt, que estará entre los oradores.

Al igual que en Oslo, las autoridades han reforzado las medidas de seguridad en Utøya, donde también habrá personal sanitario.

Los actos arrancan a las 7.30 GMT, con una ofrenda floral en Høyblokka, el complejo gubernamental, donde Stoltenberg pronunciará un discurso en presencia de familiares y supervivientes.

La iglesia de Ringerike y la catedral de Oslo celebrarán después las dos principales ceremonias religiosas en homenaje a las víctimas, que serán recordadas igualmente en el resto de templos de toda Noruega.

La plaza del Ayuntamiento de Oslo acogerá a las 18.00 GMT un concierto gratuito en el que intervendrán varios artistas noruegos y en el que medios de este país especulan que actuará el guitarrista estadounidense Bruce Springsteen, de gira por Noruega.

El concierto será retransmitido en directo por la televisión pública NRK, que ofrecerán también otros de los actos y dedicará la mayor parte de su programación de hoy a recordar a las víctimas.

La familia real noruega estará presente en la plaza del Ayuntamiento y en otros de los principales acontecimientos de la jornada.

Además de con ceremonias religiosas, el resto de Noruega rendirá homenaje a las víctimas de la matanza con numerosos actos, como marchas con rosas o con antorchas y descubriendo placas conmemorativas.

En todos los partidos de Primera y Segunda División de la liga noruega se guardará un minuto de silencio en señal de respeto.