Al menos catorce supuestos insurgentes murieron tras producirse varios enfrentamientos con las fuerzas de seguridad paquistaníes en el área tribal de Orakzai, en el noroeste de Pakistán, informaron hoy fuentes del Ejército al canal Geo.

Desde finales del año pasado, el Ejército paquistaní pugna con las milicias integristas por el control estratégico del triángulo formado por las zonas de Khyber, Orakzai y Kurram, que da entrada a Afganistán y a bastiones talibanes paquistaníes situados más al sur.

A mediados de junio al menos nueve supuestos insurgentes murieron por un bombardeo aéreo contra diversos refugios en la misma región, según había detallado entonces a Efe un responsable de la administración local de Orakzai.

Poco antes, sin embargo, la insurgencia había dado un importante golpe que le ha permitido obtener el control completo del valle de Tirah, en Kurram, una zona de gran valor estratégico ya que es un paso natural clave desde el noroeste de Pakistán a Afganistán.

Los combates entre las fuerzas de seguridad y los grupos islamistas armados son constantes y las ofensivas gubernamentales han provocado desde enero una marea de refugiados que, según algunas fuentes, ronda el medio millón de personas.