Miles de personas marcharon el domingo por el centro de la Ciudad de México en protesta por lo que dijeron era la "imposición" como nuevo presidente del candidato del partido que gobernó al país la mayor parte del siglo XX.

Los inconformes afirmaban en sus pancartas y lemas que Enrique Peña Nieto, virtual ganador de los comicios del 1 de julio, logró el triunfo mediante el fraude y la compra de votos, y que pagó a los principales medios de comunicación por una cobertura noticiosa favorable. Los manifestantes también acusaron a la cadena Televisa de ser una "fábrica de mentiras". Peña pertenece al Partido Revolucionario Institucional (PRI).

"México no votó por el fraude. México quiere un país que sea honesto y democrático", dijo la manifestante Marlem Muñoz, de 26 años, y quien estudia odontología en la Universidad Nacional Autónoma de México. "Lo que sucedió en las elecciones fue una total burla al pueblo mexicano".

El PRI ha negado tajantemente las acusaciones y el viernes afirmó que el aspirante izquierdista Andrés Manuel López Obrador intenta descalificar con mentiras todo el proceso electoral. Televisa también ha negado las acusaciones de que se le pagó para brindar una cobertura noticiosa positiva.

Las autoridades no facilitaron cifra alguna sobre el número de personas en la protesta, que pareció menor a las de otras ocasiones. Una movilización del 7 de julio, la primera después de las elecciones, atrajo a 50.000 personas. Las marchas han atraído a simpatizantes del nuevo movimiento estudiantil "Yo Soy 132" y de grupos izquierdistas que apoyan a López Obrador.

La menor participación levanta dudas sobre si los estudiantes universitarios han engendrado un movimiento verdadero en su demanda de una "auténtica democracia" y una apertura de los medios de comunicación mexicanos, o si sólo es parte de las protestas normales que suceden tras una elección en México. En 2006, después de que López Obrador perdió por estrecho margen ante el presidente Felipe Calderón, convocó a miles de seguidores a cerrar el centro de la capital mexicana durante semanas.

El izquierdista ha dicho que esta vez no convocará a las personas a las calles. La toma que hizo en 2006 fue muy impopular entre los ciudadanos.

"Yo Soy 132" ha dado a conocer una serie de actos para las próximas semanas, incluyendo la marcha del domingo, organizada para rechazar los resultados electorales.

Otros grupos han advertido que impedirán que Peña Nieto asuma el cargo el 1 de diciembre.

Peña Nieto, de 46 años, superó con 6,6 puntos porcentuales a López Obrador, y logró que el PRI regresara al poder después de 12 años en la oposición.

El partido gobernó a México 71 años consecutivos, con ayuda de — según sus detractores — la corrupción, el clientelismo y fraudes electorales.

El resultado final de los comicios deberá ser avalado en septiembre por el Tribunal Federal Electoral.

El gobernante Partido Acción Nacional, cuya candidata quedó en tercer lugar, se unió esta semana al Partido de la Revolución Democrática de López Obrador para pedir que las autoridades electorales investiguen el presunto uso de tarjetas de débito prepagadas en la campaña de Peña Nieto para desembolsar unos 108 millones de pesos (8,2 millones de dólares) en fondos. El PRI ha dicho que no se ha presentado evidencia de la acusación.