El líder supremo de la revolución de Irán, ayatolá Ali Jamenei, condenó la "matanza de musulmanes" en Birmania y acusó a Occidente de ignorar la "limpieza étnica" de creyentes islámicos en ese país asiático, informaron hoy los medios locales.

Por su parte, el líder del Parlamento iraní, Ali Lariyani, en una sesión de la Cámara, instó hoy mismo al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, a enviar Cascos Azules de la ONU a Birmania para "evitar que siga la masacre de musulmanes".

En un escrito firmado por 232 de los 290 diputados, manifiestan su "indignación" por la "matanza en masa de musulmanes en Birmania", responsabilizan a Occidente y dicen: "Eso revela la verdadera intención del imperialismo y de los que se dicen defensores de los Derechos Humanos, que sólo sirven a sus propios intereses".

"La muestra evidente de lo falsas de las afirmaciones de Occidente sobre ética y Derechos Humanos es su silencio sobre el asesinato de miles de personas en Birmania", recalcó Jamenei.

Para él, la civilización occidental está basada en la explotación del hombre por el hombre y el materialismo, por lo que "está lejos de la ética" y es "corrupta".

El presidente de Birmania, Thein Sein, ha planteado expulsar a los musulmanes de la etnia Rohingya y enviarlos a campos de refugiados bajo responsabilidad de la ONU en otro país y, según el Gobierno iraní, sus fuerzas han dado muerte a miles de ellos en los últimos meses.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Antonio Guterres, ha rechazado la petición de acoger a los Rohingya en campos de Naciones Unidas y recordado al Gobierno de Birmania que viven desde antiguo en ese país y que lo planteado por Sein no compete a la ACNUR.

Amnistía Internacional ha acusado al Gobierno de Birmania y a grupos budistas de la etnia Rajine de quemar miles de viviendas, acosar y dar muerte en los últimos meses al menos a decenas de Rohingya, a los que no reconocen la nacionalidad aunque llevan siglos asentados en el oeste del país.