El director de cine español Carlos Saura, que participa en la Escuela de Cine de Verano en la localidad checa de Uherske Hradiste, ha recordado los paralelismos de su carrera y la del cineasta Milos Forman, y ha hablado de sus próximos proyectos en una entrevista con Efe.

"Me cuesta trabajo verlo como checo. La primera película que hizo, 'El baile de los bomberos', es interesante", señaló Saura, que recibió la víspera el premio anual de la Asociación de Cine Clubes Checos.

Saura recordó que Forman, con el que comparte muchos puntos de vista, trabajó con el actor y guionista francés Jean-Claude Carriere, a quien el director español considera "muy amigo" suyo.

Ambos, refirió, fueron además, en sus respectivos países, artífices de una creación cinematográfica, con una producción crítica, que les valió la censura.

"Mi película 'Los Golfos' fue cortada por la censura, unos diez minutos y pensé que nunca más haría otra. Luego hice la segunda y la tercera, 'La Caza'. Nunca pensé en una carrera cinematográfica", apuntó el veterano cineasta, de 80 años.

La distribución de la comedia "El baile de los bomberos" (1967), de Forman, también fue prohibida por el régimen totalitario checoslovaco y permaneció en un armario durante casi veinte años.

A Forman "le conocí en Cannes, cuando fue con Carriere. Le recuerdo vagamente. Allí ya dijo que quería quedarse en Francia, porque alguien le advirtió que se estaba metiendo en un lío", explicó el autor de "Cría cuervos", que obtuvo el Premio Especial del Jurado en el certamen francés en 1975.

Forman, que se vio sorprendido en París durante la invasión de las tropas soviéticas de Checoslovaquia en 1968, optó finalmente por exiliarse en EEUU, país que le ofreció la ciudadanía.

En cuanto a producciones del género musical, Forman debutó en él recientemente, con la ópera bufa "A well-paid walk", aunque obtuvo el Óscar al mejor director con el tema "Amadeus", en 1984, mientras que Saura se adentró en este campo a principios de los años 80 con "Bodas de sangre".

"He hecho ocho o diez musicales. Soy un apasionado. Primero por el amor que tengo a la música. Mis películas son todo musicales", indicó el director, para añadir que muchas veces ha elegido él la música de sus cintas. "La música es mi compañera de viaje", aseguró.

En cuanto a "Io, Don Giovanni", precisó que retrata "una Venecia inventada. Las fotos las hice yo" y comparó este trabajo con el que realizó el cineasta checo-americano en "Amadeus" para señalar que se trata de "una Viena inventada. Es una parte teatral".

En Uherske Hradiste, Saura también habló de su próximo proyecto, "33 días", los que tardó Pablo Ruiz Picasso en pintar "El Gernica", y que supone reabrir la colaboración con Elías Querejeta, productor con el que compartió un excelente palmarés.

Lo que quizás más atrajo a Saura de esta iniciativa fue "mostrar a Dora Maar", la mujer fotógrafa amante del pintor malagueño.

"Hay una base histórica, pero hay una parte de imaginación, que no puedes documentar. La relación de Dora Maar con Picasso me la tengo que inventar. Aunque hay referentes de gente que te ha dado cosas, pero no está nada claro", añadió.

"Picasso era un hombre ligado en un 90 o 100 por ciento a su trabajo, era un obseso del dibujo, de la pintura. Y las mujeres eran muy importantes para él, pero no formaban parte de la base de su vida. Su vida era la pintura", consideró el director español .

En cuanto a su producción literaria, Saura relató que tiene una novela que desea publicar, con el título de "Ausencias", y que trata sobre el mundo de la fotografía.

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Por Gustavo Monge