El Festival de Ópera Richard Wagner de Bayreuth (Baviera) abrirá el miércoles su temporada con el barítono Samuel Youn interpretando el "Holandés errante", en sustitución de su colega ruso Evgeni Nikitin, apartado a última hora del programa por llevar tatuados símbolos nazis.

La dirección del festival bávaro dio a conocer hoy el relevo a favor de Youn, a cuatro días de la apertura de la temporada en la que se prevé la asistencia de la canciller Angela Merkel, asidua a Bayreuth desde sus tiempos en la oposición, y representantes de todo el espectro político alemán.

Nikitin canceló ayer su participación, tras revelar un reportaje de la televisión pública ZDF que entre los tatuajes que cubren su cuerpo de pies a cabeza se percibe el rastro de una cruz gamada estampada cuando era batería de una banda de "heavy metal".

El solista ruso admitió su error, que calificó de "pecado de juventud", y renunció al papel, por entender las "irritaciones" que podía desatar, "especialmente en un lugar como Bayreuth", festival aún marcado por su sumisión al nazismo bajo Adolf Hitler.

La cancelación se produjo después de que el programa cultural "Aspekte" de la ZDF emitiera imágenes de Nikitin con la cabeza rapada al estilo "skin" y una cruz gamada nazi en el tórax, actualmente desdibujada con un tatuaje posterior.

Bayreuth le había contratado "por su calidad interpretativa" y "gran presencia escénica", explicaron fuentes del festival, sin apercibirse de la simbología escondida entre los múltiples e impactantes tatuajes de prácticamente todo su cuerpo.

El festival ha tenido así su primer encontronazo con el pasado, a pocos días de abrir la temporada, y reavivado un tema recurrente para un festival que los herederos de Wagner pusieron a los pies de Hitler.

El antisemitismo acompaña el apellido Wagner desde tiempos del compositor, de reconocida antipatía hacia los judíos, a lo que siguió la etapa de sumisión al nazismo bajo la gestión de su nuera, Winifred, quien dirigió el festival entre 1931 y 1944.

Winifred Wagner fue ferviente adoradora de Hitler, en lo ideológico y lo personal, y puso al certamen a los pies del Tercer Reich, que recompensaba a los heridos de guerra y oficiales distinguidos por sus acciones con entradas al festival.

Sus hijos, Wolfgang y Wieland, se encargaron de reflotar el festival fundado por su abuelo en 1896, que tras la Segunda Guerra Mundial quedó bajo custodia de las autoridades aliadas.

Especialmente Wolfgang Wagner, director del festival durante más de medio siglo y casi hasta su fallecimiento, en 2010, pulió su imagen, pero año a año el tema acaba asomando por alguna cuestión.

Justo este fin de semana abrió las puertas en Bayreuth la exposición "Voces silenciadas. La expulsión de los judíos de la ópera entre 1933 y 1945", un nuevo intento por rendir cuentas con el pasado del festival.

"El holandés errante" es el único estreno de la presente temporada, la tercera bajo la dirección de las hijas de Wolfgang, Katharina y Eva, que preparan para el próximo año una edición especial coincidiendo con el 300 aniversario del nacimiento del compositor.

Youn, el barítono contratado a última hora, formado en Seúl y Milán, es intérprete habitual de Bayreuth, aunque hasta ahora no había desempeñado en la elitista plaza papeles protagonistas.