La antorcha olímpica inició su recorrido por Londres y, para alivio general, el clima está cooperando.

Después de semanas de temperaturas inusualmente destempladas y una lluvia implacable, el sol salió el sábado mientras miles de personas acudían a observar el paso de la llama olímpica que durante siete días recorrerá la ciudad.

La antorcha llegó el viernes por la noche a la ciudad en la mano de un infante de marina que se descolgó de un helicóptero sobre la Torre de Londres, junto al río Támesis.

Después de una noche dentro de ese complejo histórico del siglo XI, la llama olímpica inició un recorrido por Londres que abarcó el sábado entre un buque histórico y un nuevo centro comercial.

Desde el Observatorio Real de Greenwich, la antorcha fue llevada hasta el Cutty Shark, un buque restaurado de 140 años amarrado en el Támesis.

Phillips Idowu, un campeón de salto triple, la llevó después hasta el centro de compras Westfield, el mayor de Europa, cerca del Parque Olímpico.

La antorcha también pasó el sábado por las manos del más joven y el más anciano de quienes tienen el honor de transportarla: Chester Chambers, de 12 años, y Fuja Singh, de 101. Al igual que los demás, fueron designados por sus comunidades.

La antorcha, que ya ha viajado por territorio británico durante más de 60 días, seguirá su trayecto por Londres hasta llegar al Estadio Olímpico para la ceremonia inaugural el 27 de julio.