La mujer debe abandonar el papel "simpático" que ha jugado frente al hombre y trazar una nueva estrategia que le permita igualar el poder de este en la sociedad, planteó hoy la conclusión del II Foro Hemisférico: "Ciudadanía plena de las mujeres para la democracia".

"Mientras los hombres estén en mayoría en las cámaras (legislativas) no le cederán a las mujeres sus poderes. Si no contamos con una estrategia para acceder al poder no nos lo darán", afirmó durante el cierre de las discusiones la jueza de la Suprema Corte de Justicia de Colombia, María López Mora.

La magistrada afirmó que las mujeres no son seres inferiores, por lo que no tienen que consolarse con el trato hasta ahora recibido, y que no deben seguirle el juego a los hombres para que continúen en el poder.

"La mujer es una luchadora, pero jugando un papel simpático, queriendo llegar al poder a través del hombre, no llegaremos nunca", expuso López Mora, quien consideró que una de las mejores herramientas para acabar con esa situación es la justicia.

En ese sentido, considera necesario que los Estados cumplan el requisito de desarrollo sostenible y de gobernabilidad. "Iniciar con la redefinición de que la justicia es la prioridad de cualquier Estado responsable", sentenció.

Mientras, la experta peruana Virginia Vargas consideró, en lo referente a la violencia y los feminicidios, que estos males también afectan a las mujeres políticas.

Dijo que aunque los movimientos feministas han actuado como conciencia crítica y creadora de contenidos, la "lucha de las mujeres no solo corresponde a las mujeres porque es una lucha democrática".

Por otro lado, la candidata presidencial de Paraguay, Lilian Soto, abogó por la participación plena de derechos de las mujeres y por una transformación de los partidos políticos que de oportunidad a los grupos feministas de plantear sus demandas.

Afirmó que las luchas de las mujeres en los grupos o asociaciones femeninas han producido transformaciones en los procesos democráticos latinoamericanos, dando paso a la incorporación de las "Políticas del buen vivir" que permiten un replanteamiento de las políticas y estructuras democráticas que contemplan la corresponsabilidad en la reproducción femenina las líneas y límites del Estado.

Destacó la trayectoria de lucha que ha desarrollado el movimiento feminista que ha ido incorporando sus demandas en favor de la valoración y participación de las mujeres así como de los mecanismos que contribuyan a su seguridad.

El foro reunió durante cuatro días a decenas de mujeres integrantes de diferentes organismos americanos y de otras latitudes, que discutieron sobre múltiples temas relaciones con los problemas de la mujer para hacer realidad la igualdad de género y los derechos establecidos en las constituciones de las diferentes nacionales del continente.