El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, insistió hoy en que tomará una decisión "soberana" sobre el pedido de asilo del australiano Julian Assange, fundador de WikiLeaks, que filtró cables diplomáticos estadounidenses que han disgustado a varios Gobiernos del mundo, incluido el de Washington.

"Vamos a tratar lo de Julian Assange con mucha seriedad", repitió en su habitual informe sabatino el mandatario, quien también ha dicho que se tomará el tiempo que sea necesario para resolver el pedido de asilo de Assange, que se encuentra desde hace más de un mes refugiado en la Embajada ecuatoriana en Londres.

Correa reiteró también que hará las consultas que sean necesarias y que dialogará con quien sea sobre el caso, pero remarcó que su Gobierno tomará "una decisión absolutamente solidaria, soberana, en función de los principios humanistas que iluminan nuestra revolución, que iluminan nuestra Constitución".

El fundador de WikiLeaks ha alegado una "persecución" en su contra para solicitar asilo a Ecuador, así como para evitar una extradición a Suecia donde se le acusa de supuestos delitos sexuales.

Assange niega los presuntos abusos sexuales y violación de los que es sospechoso en Suecia, asegura que fueron relaciones consentidas que mantuvo con dos mujeres en Estocolmo en el verano de 2010 y alega que esas acusaciones tienen motivaciones políticas.

Las autoridades ecuatorianas también sopesan el riesgo denunciado por Assange de que sea juzgado por razones políticas y pudiera ser condenado a muerte, en el caso de ser extraditado a Estados Unidos, donde podría ser sentenciado por filtrar cables diplomáticos de ese país.

WikiLeaks divulgó desde 2010 miles de cables diplomáticos confidenciales que airearon métodos y prácticas cuestionables de muchos Gobiernos y que avergonzaron especialmente a Estados Unidos.