A continuación un vistazo a las principales características del rescate aprobado por la Unión Europea para el problemático sector bancario español. El gobierno conservador de Mariano Rajoy ha evitado mencionar la palabra rescate y en su lugar utiliza la expresión asistencia financiera. Se trata del cuarto paquete de ayuda económica que aprueba Europa --tras los casos de Grecia, Irlanda y Portugal-- desde que comenzó la crisis de deuda en 2009.

— Europa pondrá a disposición de España un préstamo de hasta 100.000 millones de euros (122.900 millones de dólares) para sanear su sistema bancario, ahogado en un mar de activos tóxicos, hipotecas, suelo, promociones y viviendas devaluadas por el colapso inmobiliario. La cantidad concreta del rescate está a expensas del dinero que necesite cada banco, que se determinará después de una serie de auditorías exhaustivas al sector y pruebas de resistencia cuyos resultados se conocerán en septiembre. No está previsto que gigantes financieros como Grupo Santander y BBVA necesitan ayuda. Los problemas se circunscriben a un 30% del sistema, las antiguas cajas de ahorros.

— El dinero se usará para recapitalizar la banca y sanear los balances de los bancos, que han congelado el crédito empeorando las condiciones de la recesión económica que atraviesa el país. Sin embargo, no se espera que ese dinero contribuya a la recuperación a corto plazo o a bajar el desempleo, que sigue cerca de 25%.

— El préstamo europeo estará disponible hasta el 31 de diciembre de 2013 en cuatro tramos. Se espera que el proceso de recapitalización esté completado en junio de 2013.

— Los fondos europeos saldrán del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, el mecanismo temporal ya existente que se utilizó para los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal. El objetivo es que posteriormente el dinero fluya desde el llamado Mecanismo Europeo de Estabilidad, que entrará en vigor próximamente, a los bancos sin pasar por el gobierno.

— Los activos tóxicos de la banca serán segregados a lo que Bruselas llama Agencia de Gestión de Activos, que en esencia es lo que se conoce como banco malo. Un banco malo es una entidad que nace con dinero público o privado para comprar los activos tóxicos de otros bancos, generalmente a precios fijados por agencias de tasación. El banco malo no es un banco como tal. No acepta depósitos ni facilita créditos, pero sí hace negocio con los activos que ha adquirido.

— Europa no ha revelado los intereses de la devolución del crédito que deberán pagar tanto el Estado español como los bancos una vez que empiecen a recibir los fondos. El gobierno español considera que la tasa de interés será variable y fluctuará en función de las condiciones de mercado.

— El vencimiento del préstamo oscilará entre los 12,5 y los 15 años.

— Un primer tramo de ayuda de hasta 30.000 millones de euros (36.900 millones de dólares) estará disponible antes del 31 de julio. Pero esa cantidad no se desembolsará, salvo caso de urgencia para algún banco, sino que se reservará en el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera.