El gobierno acordó el viernes la flexibilización del control de cambio al permitir a las empresas locales y foráneas y los depositantes tener cuentas en moneda extranjera en los bancos venezolanos.

El gobierno autorizó a las empresas foráneas que participen en proyectos de inversión pública tener cuentas en moneda extranjera en las instituciones financieras locales, señala la Gaceta Oficial que entró en vigencia este viernes.

La nueva regulación, que representa una flexibilización del control de cambio vigente desde febrero del 2003, contempla que los referidos depósitos de las empresas extranjeras podrán ser utilizados en el país mediante una conversión de divisas a bolívares al tipo de cambio oficial, o movilizados a través de transferencias o cheques bancarios girados contra sus corresponsales en el exterior.

El gobierno autorizó también a las empresas locales y depositantes que posean bonos públicos en moneda extranjera adquiridos a través del sistema de colocación de títulos del Banco Central de Venezuela tener cuentas en moneda extranjera en los bancos venezolanos.

Los depósitos de las empresas locales y personas naturales sólo podrán transarse en el país luego de la conversión de divisas a bolívares a la tasa de cambio oficial.

Asimismo, los depositantes y empresas podrán utilizar sus cuentas en divisas en Venezuela para pagar gastos de consumo o retiros efectuados con tarjetas en el exterior.

Las autoridades no precisaron si habrá topes de montos para las cuentas en moneda extranjera, y solo indicaron que los bancos venezolanos deberán mantener los depósitos en divisas de sus clientes en el BCV.

De igual forma, el gobierno autorizó a las empresas públicas exportadoras destinar hasta 5% de su saldo promedio que tengan en fondos en divisas para comprar bonos de la deuda pública venezolana que se transen en los mercados internacionales, y traerlos al país para negociarlos en el sistema de colocación de títulos del BCV.

Uno de los directores del BCV, Armando León, descartó que la medida vaya a afectar los cupos de divisas que tienen los venezolanos y las empresas locales.

León dijo el viernes al diario local El Universal que el ajuste del control cambiario se realizó porque "muchos necesitaban tener una cuenta fuera del país y ese proceso no es fácil. Por tal motivo, se está permitiendo abrir las cuentas".

El profesor de economía de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Ronald Balza, afirmó que esta flexibilización del control cambiario busca atraer la inversión de las empresas extranjeras, y resolver el trato "discriminatorio" que han padecido por años las personas y empresas que no tenía cuentas en el exterior y no podían acceder a los títulos de deuda en divisas.

Balza explicó que algunas de las corporaciones extranjeras que trabajan con la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) han enfrentado dificultades para conseguir divisas para los proyectos que están desarrollando en el país, y esta reforma al régimen cambiario podría resolver esa situación.

El economista dijo a la AP que habrá esperar una explicación más amplia de las autoridades sobre las condiciones que tendrán estas cuentas en divisas, si tendrán la protección del estatal Fondo de Garantía de Depósitos, y cómo se registrarán a los términos del pago del Impuesto Sobre la Renta.

El último ajuste del control de cambio lo realizó el gobierno el año pasado cuando eliminó la paridad de 2,60 bolívares fuertes por dólar, que era empleada en gran parte para la importación de algunos alimentos y medicinas, y fijó una tasa única de 4,30 bolívares fuertes por dólar.

Los venezolanos solo disponen actualmente de un cupo anual de 3.000 dólares para las compras en el exterior con tarjetas de crédito, y un cupo en efectivo de 500 dólares. Para tener acceso a los cupos de divisas las personas deben cumplir una serie engorrosos trámites previstos por la estatal Comisión de Administración de Divisas (Cadivi).

Las empresas importadoras deben tramitar sus divisas a través de Cadivi o acudir al sistema de colocaciones de títulos del BCV para obtener monedas extranjeras para sus operaciones.