La red social Twitter apelará un fallo judicial que le obliga a publicar los "tuits" de un simpatizante de "Ocupa Wall Street" que está siendo juzgado tras su detención en octubre pasado en una de las protestas del movimiento en Nueva York.

Así lo confirmó hoy el abogado de la red social, Benjamin Lee, quien precisó al anunciar la apelación que el reciente fallo "no logra el necesario equilibro entre los derechos de los usuarios y los intereses de las fuerzas de seguridad".

Un juez ordenó a Twitter a comienzos de julio permitir el acceso a los mensajes publicados por Malcolm Harris, acusado por alteración del orden público y desacato a la autoridad, en la protesta de Ocupa Wall Street en el puente de Brooklyn que terminó con 700 detenidos.

La Fiscalía cree que los "tuits" de Harris ese día permitirían demostrar que los "indignados" habían acordado trasladar su protesta al puente de Brooklyn incluso sin contar con autorización de la policía, según fuentes de la investigación consultadas por Efe.

Los manifestantes alegan que la policía no avisó adecuadamente esa tarde que no podían caminar por la calzada del puente ya que los agentes sólo hicieron un único aviso por megafonía que no pudieron escuchar los miles de personas que había congregadas en la zona.

Además, aseguran que fueron víctimas de una "trampa" porque de forma "premeditada, planeada y calculada", la policía les permitió llegar al puente y entonces, y "sin previo aviso", les impidieron abandonar el lugar y procedieron al arresto de cientos de personas.

Malcolm Harris es una de las cerca de 700 personas que fueron detenidas aquella tarde por la policía, y aunque la mayoría aceptó después declararse culpable de una falta menor, él se acogió a su derecho a pedir que fuera llevado a juicio.

El caso ha reabierto un encendido debate sobre los contenidos publicados en las redes sociales y el derecho a la privacidad de sus usuarios y el derecho de las autoridades a acceder a comunicaciones que pueden ayudar a resolver delitos.

Los "tuits" de Harris que la Fiscalía quiere localizar fueron borrados y ahora la única manera de que los investigadores pueden acceder a ellos es obligando a Twitter a permitir el acceso a sus registro, algo a lo que la red social se opone tajantemente.

"Los términos de servicio de Twitter dejan absolutamente claro que los usuarios son 'dueños' de sus contenidos y nosotros seguimos teniendo un compromiso firme con nuestros usuarios y sus derechos", dijo una portavoz de la red social al conocer el fallo del juez. EFE