El convulso departamento colombiano del Cauca (suroeste) amaneció hoy con una "tensa calma" tras los combates registrados la víspera, que dejaron como saldo la muerte de la segunda víctima de las agitaciones sociales entre indígenas, miembros de la fuerza pública y guerrilleros.

El coronel Ricardo Alarcón, comandante de la Policía del Cauca, indicó por teléfono a Efe que los últimos disturbios fueron los de ayer en la vereda de Huasanó, en el municipio caucano de Caloto, y que esa zona "hoy está en calma, aunque la situación sigue siendo muy tensa".

Alarcón indicó que desde la noche del jueves tres pelotones del Ejército controlan la zona y "en este momento no hay reportes de combates ni situaciones similares en el departamento".

Desde las últimas semanas, el departamento del Cauca es el escenario de disturbios desatados a raíz de los intentos aborígenes de expulsar de sus territorios ancestrales a la fuerza pública colombiana y a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En este contexto han fallecido ya dos personas: el joven de etnia Nasa Fabián Cuetía, de 22 años, quien recibió una herida letal por parte de los militares el pasado miércoles en una vía de Caldono, y el campesino Mauricio Largo, de 27 años de edad, quien murió ayer en los confusos hechos de Huasaná tras recibir un impacto de bala en la espalda.

El presidente de la Junta de Acción Comunal de Huasanó, Luis Alberto Canas, explicó a Efe que los vecinos hoy están "tristes y rabiosos porque cómo es que la fuerza pública ataca a la población civil así", y preparan para mañana el sepelio del joven, cuyo cuerpo ya fue levantado y recogido por expertos forenses.

Canas explicó que todo comenzó cuando el Ejército asentó un punto de control en una finca en la que los campesinos necesitaban trabajar, por lo que solicitaron su retiro.

"Se fueron hacia cierto sitio, pero luego llegó el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad, Policía). Ellos hicieron el daño, arremetieron desde las 4 de la tarde dando plomo a diestra y siniestra, y ahí fue donde cayó el muchacho", relató.

El general Jorge Humberto Jerez, comandante de la Fuerza de Tarea Apolo del Ejército, había explicado el jueves que "los indígenas taponaron la vía desde esta mañana, por lo que la Policía fue al lugar a apoyar".

Por su parte, el coronel Alarcón comentó que en el lugar "había guerrilla. De hecho dicen que de entre la multitud salió alguien también disparando contra ellos. En la parte alta fueron atacados con ametralladores de fusil".

Por estos hechos, la comunidad campesina de Huasaná ha decidido concentrarse en la vereda y aguardan la llegada de compañeros de los departamentos vecinos del Valle del Cauca y Nariño para esperar el compromiso del Gobierno de Juan Manuel Santos a "dar una solución política al conflicto y al respeto por los derechos humanos".