El presidente paraguayo Federico Franco dijo el viernes que gobernará con austeridad y espera entregar un país ordenado al mandatario que sea electo en los comicios de abril de 2013.

El mandatario ofreció una conferencia de prensa sólo para referirse a temas locales.

"Desde el primer momento en que asumí el mando dije que gobernaré con austeridad y así lo haré. Espero entregar la casa (país) en orden el 15 de agosto del año próximo al que gane las elecciones", especificó.

Franco, que reemplazó a Fernando Lugo,destituido en veloz juicio político por el Senado el 22 de junio, completará los restantes 14 meses de gobierno que faltan. Las elecciones deben realizarse el próximo 21 de abril.

"Pedí a los administradores de las aduanas que hagan el esfuerzo de recaudar al menos un millón de dólares más por día, evitando la evasión del pago de aranceles de los importadores porque si se llegare a recaudar esa suma, podremos darle mejor atención a la población en los hospitales y comprar sillas y mesas para las escuelas", señaló.

Un boletín de la Dirección Nacional de Aduanas informó que en 2011 se recaudaron 1.700 millones de dólares, superior a los 1.400 millones del año anterior.

Paraguay cuenta con 28 puestos aduaneros en la frontera con Argentina, Bolivia y Brasil.

Franco anunció que los ministerios "están impulsando numerosos programas de obras públicas y sociales a ponerse en marcha cuanto antes. Por ejemplo, se pavimentará (con asfalto) la ruta que une Santa Rosa del Aguaray con Capitán Bado, de unos 160 kilómetros de extensión. Con ese camino de todo tiempo, el agricultor humilde tendrá mejores posibilidades de recibir asistencia del Estado".

Santa Rosa del Aguaray y Capitán Bado se encuentran a 280 y 560 kilómetros, respectivamente, al norte de Asunción. Y en esa zona, en medio de los extensos bosques se cultiva marihuana en forma clandestina, según la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad).

A raíz del acelerado desalojo del poder de Lugo, Paraguay fue suspendido por los bloques regionales de integración Mercosur y Unasur. En tanto, la OEA aún no asumió una postura sobre la situación política.