Cinco policías afganos, incluido un jefe de distrito, han perdido la vida por la explosión de una bomba caminera en la provincia de Uruzgán, situada en el sur de Afganistán, informó hoy una fuente oficial.

En declaraciones a la agencia local AIP, el portavoz del gobernador provincial, Abdulá Hemat, explicó que el incidente armado tuvo lugar a última hora del jueves en el área de Zanbark del distrito de Sarab.

De acuerdo con esta versión, los agentes se desplazaban a un puesto de control de las fuerzas de seguridad en el que se había registrado un ataque de insurgentes talibanes momentos antes cuando estalló el artefacto explosivo que acabó con sus vidas.

Las bombas camineras y los atentados suicidas son los métodos más habituales de la insurgencia en su lucha por derrocar al Gobierno afgano y forzar la salida de las tropas extranjeras del país asiático.

La guerra afgana se halla en uno de sus momentos más sangrientos, una década después de la invasión de EEUU y posterior caída del régimen talibán.

La misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) comenzó en julio de 2011 a retirarse gradualmente y a transferir la competencia de la seguridad a la Policía y Ejército afganos.

Este proceso concluirá en 2014 si se cumplen los plazos previstos.