La lucha contra las drogas en América Latina seguirá siendo una prioridad para el nuevo comandante del Mando Sur estadounidense, el general John Kelly, según dijo hoy durante una audiencia para su confirmación en el Senado.

El área geográfica de operaciones del Mando Sur incluye todo el territorio de América Latina desde el sur de México y las aguas adyacentes a Centroamérica y Suramérica, así como el mar Caribe.

Kelly señaló que América Latina y el Caribe es un región de "desafíos" para la seguridad pero también de "oportunidades".

"No hay duda de que hay una serie de amenazas para nuestra seguridad como el tráfico ilícito de drogas y los precursores" que, según dijo, el crimen organizado está extendiendo cada vez de manera más "sofisticada".

No obstante, "también presentan una oportunidad, que nos permite cooperar y colaborar con los países de la región", señaló.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, designó el pasado enero al general Kelly, actual asesor del secretario de Defensa, Leon Panetta, para suceder en el cargo al general Douglas Fraser, que ha estado al frente del Mando Sur durante tres años.

El general apuntó a América Latina como el origen de la producción de drogas, sobre todo Colombia pero también otros lugares como Bolivia y Perú, "que ha superado a Colombia como fuente de producción de cocaína".

No obstante, señaló que el problema de la demanda en Estados Unidos es "astronómico" y, según dijo, el azote de las drogas cuesta unos 200.000 millones de dólares al año, en persecución, programas de rehabilitación y otras acciones relacionadas.

Kelly señaló que miles de toneladas de droga llegan a Estados Unidos cada año, "sobre todo desde Venezuela por diversos medios: lanchas rápidas, sumergibles y avionetas".

Por otra parte señaló el "serio problema de corrupción" policial en Centroamérica, donde se ha tenido que recurrir a las Fuerzas Armadas "menos corruptas y más efectivas" para luchar contra el tráfico de drogas, una medida que consideró, igual que su predecesor, que debe de ser temporal.

Entre los retos para la seguridad que deberá afrontar en su cargo también mencionó la ciberseguridad, la protección de recursos, los desastres naturales y las crisis humanitarias, además de las "malas influencias" tanto de adentro como de fuera de la región.

El pleno del comité de Fuerzas Armadas del Senado tiene todavía que confirmar su nominación y su promoción a general de cuatro estrellas, aunque todavía no hay fecha.