La ola de incendios que sufre Portugal estos días, espoleados por temperaturas más elevadas de lo habitual, arrasa hoy varias partes del país, especialmente el archipiélago de Madeira y la ciudad de Faro, en el Algarve.

Decenas de fuegos de diferente importancia han aparecido a lo largo de toda la geografía lusa y han provocado el desalojo de viviendas, el corte de carreteras y la evacuación de población civil a pabellones polideportivos.

Cientos de bomberos, miembros de Protección Civil y personal militar participa en la extinción de las llamas, a las que se ha sumado un avión Canadair -especialmente preparado para la lucha contra incendios- enviado por las autoridades españolas.

Aunque todavía no existen cifras oficiales sobre cuántas hectáreas han sido quemadas, el diario "Público" apunta hoy en su portada que sólo hasta ahora la extensión arrasada ya cuadruplica la perdida durante el verano pasado.

Uno de los principales focos está en el municipio de Tavira, en la región de Faro, donde el fuego que comenzó a arder hace ya casi 48 horas sigue activo en tres frentes y ya ha arrasado cerca de una tercera parte del territorio municipal, según los cálculos realizados por representantes del Gobierno local.

El propio ministro de Interior, Miguel Macedo, visitó esta madrugada el puesto de coordinación instalado en la localidad y el alcalde de Tavira, Jorge Botelho, solicitó que sea declarada zona catastrófica.

En Madeira, donde los incendios no dan tregua desde el domingo, el municipio más afectado ahora es el de Santa Cruz, ya que el fuego ha llegado a llegar muy cerca de pequeños núcleos residenciales.

La situación es de tal gravedad en el archipiélago -ubicado en el Océano Atlántico, frente a las costas de Marruecos- que desde Lisboa ya se decretó ayer el envío de medios y personal de apoyo para controlar los fuegos.

En las labores de extinción también colaboran vecinos y personal civil que han visto cómo las llamas acababan con decenas de hectáreas de bosque e incluso llegaban a afectar a sus propias casas y vehículos.

Tanto Faro, ubicado en la región del Algarve, como Madeira son dos de los puntos que más turismo reciben de todo Portugal, especialmente durante las fechas estivales.