Nuestras finanzas personales también deben ir a una revisión periódica para ver si todo va como lo planeamos o es necesario hacer correcciones en el rumbo.

Ahora es el momento de hacer la revisión de mitad de año.

Es como ir al médico. La ventaja es que lo podemos hacer nosotros mismos revisando el estado de nuestras finanzas frente al entorno económico que nos rodea y, especialmente, en función de las metas que nos hemos fijado.

La economía sigue débil en Estados Unidos, pero al menos parece que no se viene otra recesión como algunos dicen. De acuerdo con Robert Johnson, director de análisis económico de Mornigstar Inc, firma de análisis de fondos de inversión con sede en Chicago, no es claro que exista un riesgo de una nueva recesión.

La economía está, en términos generales, en mejores condiciones de lo que estaba en diciembre de 2007, justo antes de que empezara la fuerte recesión que nos ha afectado en los últimos años.

Sin embargo, el riesgo de que la economía empeore siempre existe y más ahora con los vientos de crisis que vienen de Europa y de la posible desaceleración de la economía china.

Lo que importa es lo que esto significa para nuestras finanzas personales. Por ahora la lógica indica que lo prudente es seguir con un plan de estricto control en los gastos y de mucho ahorro para seguir aumentando la cuenta de ahorros de emergencia. De esta forma un evento inesperado no nos tomará por sorpresa y nos obligará a gastar los ahorros de jubilación u otras inversiones de largo plazo.

Puede ser que las metas no cambien, pero es necesario revisar las medidas que estamos tomando para llegar a ellas:

Jubilación: esta es la meta más importante y tal vez la que requiere un mayor esfuerzo. La pregunta es si estamos ahorrando cada mes al menos el 10% de nuestros ingresos y que ese ahorro se invierte en una cuenta de Retiro Individual (IRA) que ofrece beneficios de impuestos. Si tenemos el privilegio de que nuestra empresa ofrezca plan 401(k), la pregunta es si estamos aprovechando al máximo ese beneficio.

Vivienda: Si aun no ha comprado su casa, revise su plan para llegar a ese objetivo. Dadas las condiciones del mercado en Estados Unidos, este es un buen momento para comprar vivienda porque los precios son bajos y los intereses de financiación o de las hipotecas nunca habían estado tan bajos. Lo óptimo es ahorrar para una cuota inicial (down payment) de al menos el 20%.

Y si ya es propietario, revise los números de su casa y especialmente asegúrese de aprovechar las condiciones actuales de tasas muy bajas. Tal vez sea el momento de refinanciar su hipoteca.

Educación universitaria de sus hijos: Su prioridad es ahorrar para la jubilación. Si después de hacerlo le sobra el dinero ahorre para la universidad de sus hijos. Para la educación hay opciones como préstamos y becas. En cambio para jubilarse no hay préstamos.

Seguros de vida: ¿Tiene un seguro de vida que le pague a su familia suficiente dinero en caso de que usted falte? Esa no deja de ser una pregunta incómoda pero no se puede evitar porque es un riesgo que siempre existe.

Rentabilidad: revise la rentabilidad anual de sus inversiones en el primer semestre del año y recuerde que debe ser al menos superior al 2% que la inflación anual en Estados Unidos, según cifras hasta junio.