El supuesto suicida que atacó el miércoles un autobús con turistas israelíes en la ciudad de Burgas y mató a seis personas, recorrió al menos dos centros de veraneo costeras del Mar Negro antes del perpetrar el atentado.

Así lo aseguró hoy Kalina Chapkunova, la fiscal regional de Burgas, ciudad costera muy popular entre turistas de Israel, tras añadir que las autoridades de Sofía tratan de establecer la identidad del terrorista y cómo y por dónde entró en Bulgaria.

"La Fiscalía ya posee el perfil descrito verbalmente por personas que declararon haberlo visto antes del atentado, pero no posee información de su identidad", declaró Chapkunova a la emisora estatal BNT.

La magistrada añadió que el día anterior al atentado el supuesto atacante fue visto en el pueblo de Ravda, a unos 30 kilómetros al sur de Burgas, un centro turístico muy popular tanto entre turistas búlgaros como extranjeros.

Posteriormente se trasladó a la localidad de Pomorie, donde intentó alquilar un coche, pero el propietario de la empresa se negó a firmar un contrato con el potencial cliente ante las dudas de la autenticidad de su permiso de conducir.

Tras el atentado, en el que supuestamente pereció, entre sus ropas se encontró un permiso de conducir falso de Michigan (EEUU), posiblemente el mismo documento que despertó las sospechas del propietario de la compañía de automóviles de alquiler.

La fiscal precisó que hasta ahora esta persona es quien ha hecho la descripción más completa del supuesto terrorista, que según algunos testimonios, hablaba inglés con acento árabe.

Hasta el momento los investigadores no poseen ninguna información de posibles cómplices, pese a la hipótesis de expertos de lucha antiterrorista de que esos atentados se suelen organizar con el apoyo de, al menos, otras cinco personas.

También se parte de la base de que la bomba fue montada en Bulgaria y no introducida de una pieza en el país, mientras se investiga el tipo de explosivo usado.

Las autoridades de Bulgaria, Suecia y EEUU desmintieron que el suicida pueda ser un sueco de origen argelino, con el nombre de Mehdi Muhammad Ghezali, de 33 años, ex preso de la base estadounidense de Guantánamo, donde hubiera podido ser internado bajo la sospecha de ser miembro de la red terrorista de Al Qaeda.