Un hombre residente en Massachusetts se va a declarar el viernes culpable de participar en un plan para estrellar contra el Pentágono y el Capitolio aviones a control remoto cargados de explosivos.

Rezwan Ferdaus va a declararse culpable el viernes en un tribunal federal en Boston de intento de proveer apoyo material a terroristas y tratar de dañar y destruir edificios federales con explosivos.

Los cargos conllevan una sentencia máxima combinada a 35 años de prisión. Pero bajo un acuerdo con la fiscalía, los abogados de ambas partes solicitan una sentencia a 17 años.

Ferdaus fue arrestado en septiembre luego que agentes federales haciéndose pasar por miembros de al-Qaida entregaron materiales que él había solicitado, incluyendo granadas, ametralladoras y lo que él creía eran 24 libras (10,89 kilos) de explosivos.