Las fuerzas de seguridad de Guatemala detuvieron hoy al exoficial del Ejército Elder Ovalle Vargas, quien es sindicado por la Fiscalía de participar en un desfalco al Estado por 240 millones de quetzales (unos 30 millones de dólares) durante el Gobierno del expresidente Alfonso Portillo.

Ovalle Vargas, exteniente coronel de 50 años de edad, fue capturado por agentes de la División Especializada en Investigación Criminal de la Policía Nacional Civil (PNC) en un barrio popular del norte de esta capital.

Un portavoz de la Fiscalía dijo a los periodistas que el detenido, quien estuvo asignado al desaparecido Estado Mayor Presidencial durante el Gobierno de Portillo (2000-2004), es sindicado de los delitos de lavado de dinero y estafa.

"La captura se realizó en base a una orden emitida en 2005 por el juzgado de Primera Instancia Penal, a petición de la Fiscalía que lo sindica de haber participado en el desfalco millonario realizado por varios militares en el Estado Mayor Presidencial", explicó a Efe un portavoz de la PNC.

Según la Fiscalía, Ovalle Vargas participó junto con otros militares y civiles en el desvío de al menos 30 millones de dólares del erario nacional por medio de la simulación de transacciones comerciales.

El Estado Mayor Presidencial, que se encargaba de la seguridad de los mandatarios y de administrar las finanzas de la Presidencia, fue suprimido durante el Gobierno de Portillo, y sustituido por la Secretaría de Asuntos Administrativos y Seguridad.

Según la Fiscalía, una estructura criminal integrada por varios militares y funcionarios, la cual era dirigida por el presidente Portillo, saqueó de las arcas del Estado durante los cuatro años de esa Administración más de 2.500 millones de quetzales (unos 312 millones de dólares).

Al menos cuatro exmilitares más se encuentran detenidos y procesados por este caso.

El último de éstos, el teniente coronel retirado Saúl Méndez, de 50 años, fue detenido el pasado 18 de junio, y desde entonces guarda prisión en una cárcel preventiva.

En mayo del año pasado, Portillo y dos de sus ministros, fueron absueltos por un tribunal penal que los procesó por delitos de corrupción.

Sin embargo, el exmandatario sigue en prisión y está a la espera de quede se firme el fallo de un tribunal que autorizó su extradición a Estados Unidos, en donde es reclamado por delitos de lavado de dinero, por haber utilizado el sistema bancario de ese país para "blanquear" más de 15 millones de dólares desviados de las arcas guatemaltecas.