Un tribunal de Beijing rechazó el viernes la apelación del artista Ai Weiwei de una multa de más de 2 millones de dólares por evasión fiscal, un caso que Ai asegura forma parte de una campaña de intimidación para obligarlo a dejar de criticar al gobierno.

Ai, un artista de renombre internacional detenido durante tres meses el año pasado por declaraciones contra el gobierno, no tuvo acceso a la corte donde se emitió el veredicto.

Su abogado, Pu Zhiqiang, dijo que la corte falló que las autoridades usaron los procedimientos legales en su caso contra la compañía de diseño de Ai, Beijing Fake Cultural Development Ltd. Pu agregó que el fallo fue dado "totalmente sin razón".

Las medidas de seguridad eran fuertes en el exterior de la Corte de Distrito de Chaoyang. Policías uniformados y vestidos de civil bloquearon las calles y obligaron a que reporteros y diplomáticos abandonaran el área.

A la empresa Beijing Fake Cultural Development se le ordenó pagar 15 millones de yuanes (2,4 millones de dólares) en presuntos impuestos atrasados y multas, en una sanción que fue interpretada por activistas como un castigo del gobierno autoritario.

La compañía apeló la multa y presentó una demanda legal acusando al ministerio de finanzas de violar las leyes, al manipular testigos, evidencia y cuentas de la firma.

Desde que fue liberado el año pasado, a Ai se le ha negado el permiso para viajar y se encuentra bajo constante vigilancia. Aún así critica con frecuencia al gobierno por medio de Twitter, que está bloqueado en China pero es accesible para ciudadanos con conocimientos avanzados de tecnología.

Ai, escultor, fotógrafo y artista de instalaciones, ha usado cada vez más su arte y perfil en internet para atraer la atención a las injusticias en la sociedad china y la necesidad de una mayor transparencia y un estado de derecho.