Bashar Assad acudió el jueves a la toma de posesión del nuevo ministro de Defensa de Siria, según mostró la televisora estatal, la primera vez que se ve al presidente desde que un audaz ataque rebelde la víspera alcanzó el corazón de su régimen y mató a tres altos funcionarios.

Las fuerzas gubernamentales contraatacaron a los insurgentes con helicópteros y artillería en el quinto día consecutivo de enfrentamientos en Damasco.

La incapacidad de los militares para controlar los choques en la capital contra fuerzas rebeldes que tienen menos armamento y la bomba letal que explotó en una reunión de seguridad de alto nivel un día antes hacen que la posición de Assad se vea más frágil.

El paradero del mandatario, su esposa y sus tres hijos menores de edad ha sido un misterio desde el ataque que mató a su cuñado y a su ministro de Defensa. El presidente no suele aparecer en público con frecuencia y su ausencia fue notable tras un golpe tan duro a su círculo de allegados más cercanos.

El anuncio de la televisión estatal pareció encaminado a enviar el mensaje de que Assad está a salvo y bien. Dijo que el mandatario, vestido de traje azul y corbata, le deseó buena suerte al nuevo ministro, Fahd Jassem al-Freij, pero no indicó dónde se llevó a cabo la toma de posesión.

Miles de sirios cruzaron la frontera para refugiarse en Líbano, indicaron varios testigos. Algunas personas que habitan cerca del cruce fronterizo de Masnaa — a unos 40 kilómetros (25 millas) de Damasco — dijeron que centenares de vehículos privados, taxis y autobuses cruzaron la línea divisoria cargados de gente.

El ataque insurgente del miércoles con una bomba propinó el golpe más duro hasta la fecha al régimen de Assad. La Casa Blanca dijo que muestra que el presidente está "perdiendo el control" de Siria.

La televisión siria confirmó las muertes del ministro de Defensa Dawud Rajha, de 65 años, ex general del ejército y el funcionario gubernamental de mayor cargo en perder la vida en la lucha de los rebeldes para derrocar a Assad; el viceministro de Defensa, el general Assef Shawkat, de 62 años, quien estaba casado con la hermana mayor de Assad, Bushra, y era uno de los personajes más temidos en el círculo de allegados del presidente; y Hassan Turkmani, de 77 años, ex ministro de Defensa que murió en el hospital a consecuencia de las lesiones sufridas.

Quedaron heridos el ministro del Interior Mohamed Shaar y el general de división Hisham Ikhtiar, que encabeza el Departamento de Seguridad Nacional. La televisora estatal dijo que ambos están en condición estable.

Los insurgentes se adjudicaron la responsabilidad del ataque a la habitación donde se reunían los principales funcionarios de seguridad del gobierno a cargo de aplastar la revuelta.

El general de división Robert Mood, el noruego que encabeza casi 300 observadores desarmados de las Naciones Unidas en Siria, condenó la violencia y pidió una solución diplomática, algo que se ve cada vez más difícil.

"Me duele decirlo, pero no vamos camino de lograr la paz en Siria", dijo Mood en Damasco.

Horas después, China y Rusia vetaron una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la crisis en Siria, lo que refleja las divisiones que existen entre esos países y Occidente sobre quién es responsable de la crisis y cómo detenerla.

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Los periodistas de The Associated Press Edith M. Lederer y John Heilprin contribuyeron con este despacho desde las Naciones Unidas.