El canciller dominicano, Carlos Morales, calificó hoy de "ridículo" lo expuesto por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el sentido de que el país aplica sus leyes migratorias tomando como base perfiles raciales o lingüísticos.

Morales, además, consideró "insólito" que la CIDH enviara una serie de denuncias sin aval documental a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), en las que supuestamente varias decenas de ciudadanos fueron expulsados del país por motivos raciales.

La CIDH anunció ayer que denunció ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos expulsiones masivas que han tenido lugar en República Dominicana por motivos raciales.

El organismo regional advirtió que varias decenas de personas sufrieron detenciones arbitrarias y fueron expulsadas del territorio de República Dominicana hacia Haití en 1994, 1995, 1998, 1999 y 2000.

"Las leyes dominicanas no contemplan ninguna disposición que permita a las autoridades realizar distinciones discriminatorias en perjuicio de ninguna de las personas que habita en la República Dominicana, particularmente porque la Constitución lo prohíbe", expresó el funcionario en un comunicado.

Sostuvo que existe un procedimiento de repatriación conforme a la ley, que es aplicado por la Dirección General de Migración, garantizando el debido proceso a las personas.

Morales resaltó la formación que reciben los inspectores de Migración en temas relacionados con los derechos humanos, legislación migratoria, historia, geografía y responsabilidad penal, con la finalidad de que siempre actúen conforme a las leyes y respetando los derechos fundamentales.

El ministro de Relaciones Exteriores dominicano refutó así el informe de la CIDH que denunció las "expulsiones sumarias que afectaban igualmente a nacionales y extranjeros, documentados e indocumentados, quienes tenían su residencia permanente y un vínculo estrecho de relaciones laborales y familiares con la República Dominicana".

Según el comunicado del organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), "las características fenotípicas y el color más oscuro de la piel fueron elementos determinantes al momento de seleccionar a las personas que iban a ser expulsadas, lo que demuestra un patrón de discriminación".