El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, advirtió hoy a Estados Unidos, en el 33 aniversario de la revolución sandinista, que su país "no se rendirá" ante las "amenazas de sanciones" económicas.

"Este pueblo (Nicaragua) ni se vence ni se rinde, que lo tengan claro los que piensan que con amenazas y con sanciones van a doblegar a este pueblo", aseveró Ortega ante una multitudinaria concentración en la Plaza La Fe Juan Pablo II, de Managua, por el 33 aniversario del derrocamiento de la dictadura de los Somoza (1937-1979).

La declaración de Ortega se da pocos días antes de que Estados Unidos conceda o niegue a Nicaragua una dispensa conocida como "waiver de la propiedad" y de la que depende una cooperación millonaria.

Estados Unidos ya negó a Nicaragua en junio pasado la dispensa del llamado "waiver de transparencia fiscal", a través de la que le exigía más claridad respecto al destino que el país centroamericano da a los fondos provenientes de la cooperación exterior, gran parte de Venezuela.

La concesión del llamado "waiver de la propiedad" está supeditada al avance que EE.UU. considera que Nicaragua logra para resolver las reclamaciones pendientes por la confiscación de propiedades a ciudadanos estadounidenses durante el primer Gobierno sandinista (1979-1990).

Durante el acto de masas, Ortega demandó "relaciones de respeto" a los demás países, a los que también expresó que "frente a las amenazas del miedo (...) es más poderosa la conciencia de este pueblo".

El gobernante nicaragüense, además, renovó su llamado a la unidad de América Latina y el Caribe, pidió por una "multiplicación" de victorias de la izquierda y destacó el liderazgo en la región del presidente venezolano, Hugo Chávez.

En la actividad, a la que no acudió ningún otra jefe de Estado, fue notoria la ausencia de personalidades internacionales y entre los que acudieron estaban la Premio Nobel de la paz 1992, la líder indígena guatemalteca Rigoberta Menchú.

Ortega dedicó la conmemoración de los 33 años del derrocamiento de la dinastía de los Somoza a los "jóvenes" y al recién fallecido comandante Tomás Borge, uno de los fundadores del FSLN.

Medios locales, por su parte, informaron de que previo al acto, que fue transmitido por cadena obligada de radio y televisión, hubo un enfrentamiento entre dos grupos de sandinistas, en el que varias personas resultaron con heridas leves, sin precisar.