Israel acusó hoy en la ONU a la milicia chií libanesa Hizbulá y a Irán de estar detrás del ataque terrorista contra turistas israelíes en la ciudad de Burgas, en el este de Bulgaria, después de que el Consejo de Seguridad expresara su "más enérgica" condena al atentado.

"Es otro ataque bárbaro dentro de una campaña contra israelíes y judíos en todo el mundo", dijo ante la prensa el embajador adjunto de Israel ante la ONU, Haim Waxman, que denunció que el "horrible ataque" lleva "las huellas" de la fuerza especial Al Quds, del Cuerpo de Guardianes de la Revolución de Irán, y de Hizbulá.

El diplomático israelí recordó que el ataque de Burgas, en el que murieron siete personas y numerosos resultaron heridos, se produjo en el 18 aniversario del atentado, "también perpetrado por Hizbulá e Irán", contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, en el que murieron 85 personas.

"Hay una clara línea de terror que corre de Argentina a Bulgaria y que empieza y termina en Irán", subrayó Waxman, quien acusó a Teherán de ser "el principal patrocinador del terror en el mundo" y de cobrarse la vida, con ayuda de Hizbulá, de "numerosas personas inocentes".

Las palabras del embajador israelí, que compareció junto al representante de Bulgaria en la ONU, Stefan Trafov, se produjeron después de que el Consejo de Seguridad emitiera un comunicado de condena unánime al atentado de Burgas.

"Los miembros del Consejo de Seguridad condenan en los términos más enérgicos el ataque terrorista dirigido contra turistas israelíes en Bulgaria", dijo el presidente de turno del Consejo, el embajador colombiano Néstor Osorio, que leyó ante la prensa la condena del máximo órgano internacional de seguridad.

Osorio, que transmitió las condolencias del Consejo a los familiares de las víctimas, reiteró la condena de la ONU "a todas las formas de terrorismo", que son siempre "injustificables" y que se tratan de "la más seria amenaza a la paz y la seguridad internacionales".

El máximo órgano de decisión de la ONU subrayó además "la necesidad de llevar a "los autores, organizadores, financieros y patrocinadores de este reprobable acto de terrorismo ante la justicia" y pidió la "colaboración de todo los Estados" en ese sentido.

La ciudad búlgara de Burgas fue el escenario de un atentado suicida en el que siete personas murieron y más de 30 resultaron heridas, de nacionalidad israelí en su mayoría, el que supone "el mayor atentado que sufre Bulgaria en su historia moderna", según indicó el embajador búlgaro.