Por primera vez en un siglo, la mayoría de las más ciudades grandes de Estados Unidos crecen a un ritmo más veloz que los suburbios circundantes, ya que los adultos jóvenes buscan afianzarse en sus trabajos en una época de mucho desempleo y evitan comprar una casa en las afueras, optando por vivir en los bulliciosos centros urbanos.

Nuevas estimaciones del censo de 2011 resaltan este cambio dramático.

Encabezando el resurgimiento de las ciudades están los adultos jóvenes, que retrasan sus carreras, el matrimonio y los hijos a raíz del alto desempleo. Abrumados por su deuda universitaria o con empleos temporales o en posiciones de baja paga, prefieren vivir en un departamento sin compromisos a largo plazo ni ataduras con transporte público y cerca de sus posibles empleos, en lugar de adquirir una casa en los suburbios.

Aunque los economistas tienden a creer que el auge urbano es temporal, esto no impide que muchas agencias de planeación urbana y empresas de construcción de departamentos traten de darle impulso al mercado de gente entre 18 y 29 años de edad. Este segmento representa aproximadamente uno de cada seis estadounidenses y algunos sociólogos los llaman la "generación renta". Planificadores y constructores apuestan a que los jóvenes estadounidenses mantendrán su interés por la vida urbana y pronostican algunos cambios a largo plazo, como una menor dependencia del automóvil.

La última vez que el crecimiento urbano superó al de áreas periféricas ocurrió previo a 1920, antes de que el surgimiento de los autos fabricados en masa impulsara el crecimiento a lugares más allá de los centros de las ciudades.

Nueva Orleáns, que vio como su población bajó a mediados de la década de 2000 debido al huracán Katrina, registró el mayor repunte en el crecimiento urbano en relación con los suburbios durante el último año, un 3,7% frente a 0,6%. Atlanta, Denver, Washington y Charlotte, en Carolina del Norte, también mostraron grandes disparidades en el crecimiento urbano en comparación con los suburbios.

Otras grandes ciudades que muestran un crecimiento más rápido en comparación con la década pasada son Boston, Nueva York, Filadelfia, Mineápolis y Seattle.

"Yo nunca viviré en los suburbios", dijo Jaclyn King, de 28 años, directora de proyectos en un hospital en Denver. King, que se crió en Littleton, suburbio de la misma ciudad, y fue la secundaria de Columbine, aún recuerda el viaje diario de 45 minutos de sus padres a la ciudad para llegar a sus empleos. Ahora, ella renta una casa en Denver con su prometido.

"Simplemente me gusta estar conectada a todo aquí: conciertos, empleo, restaurantes, todo. Aquí es donde está todo", dijo King, que recorrió casi 10 kilómetros (6 millas) recientemente para ir a trabajar.

Los negocios se están percatando de esto. "Las compañías buscan acoplarse con las necesidades de los jóvenes que han decidido vivir en las ciudades", dijo Royal Shepard, analista con S&P Capital IQ en Nueva York, que hace un seguimiento del mercado inmobiliario residencial y comercial. La agencia calificadora tiene una "previsión fundamental positiva" en los fondos de inversión inmobiliaria residencial, particularmente aquellos con participación en edificios de departamentos multifamiliares, citando en parte un cambio demográfico.

"La recesión golpeó fuerte a los mercados suburbanos. Lo que estamos viendo ahora es que los adultos jóvenes abandonan la casa de sus padres y empiezan a encontrar empleos", dijo Shepard. "Se está poniendo énfasis en la construcción de residencias cerca de centros de transporte, como estaciones de tren o metro, porque menos gente quiere viajar en auto una hora y media para llegar al trabajo".

Katherine Newman, socióloga y decana de artes y ciencias en la Universidad Johns Hopkins que escribió recientemente un libro en el que hace una crónica de los problemas financieros por los que pasa un adulto joven, dijo que están surgiendo como generación de personas que rentan por los estrictos requisitos para conseguir una hipoteca y a grandes deudas universitarias. De 2009 a 2011, apenas el 9% de personas entre 29 y 34 años recibieron una aprobación para su primera hipoteca.

"Los adultos jóvenes simplemente no pueden costear los pagos iniciales que se necesitan y no tienen los ingresos suficientes", dijo. "Permanecerán rentando durante mucho tiempo".

Los números están basados mayormente en un análisis de los cálculos del censo a julio de 2011 para ciudades y "ciudades primarias", definidas como fronteras de divisiones incorporadas y zonas adyacentes interrelacionadas de forma cercana, por William H. Frey, un demógrafo en a Institución Brookings. Están suplementados con información de la reserva Federal de Nueva York así como por Kenneth Johnson, un profesor de sociología en la Universidad de New Hampshire.

Las ciudades primarias en amplias zonas áreas metropolitanas con poblaciones de más de un millón de personas que crecieron un 1,1% durante el año pasado, en comparación con el 0,9% en los suburbios circundantes. Mientras que las definiciones de ciudad y suburbio han cambiado durante décadas, es la primera ocasión que un amplio número de ciudades supera el ritmo de crecimiento de los suburbios desde inicios del siglo pasado.

Durante el auge inmobiliario de mediados de la década pasada, el crecimiento urbano casi se estancó mientras que la amplia disponibilidad de hipotecas a bajo interés impulsó la construcción de nuevos complejos residenciales en la periferia.

En total, el crecimiento urbano en 2011 superó o igualó al de los suburbios en alrededor de 33 de las 51 grandes áreas metropolitanas de Estados Unidos, en comparación con sólo cinco durante la última década.

"El crecimiento urbano en años recientes claramente se ha incrementado más rápido de lo que el crecimiento suburbano ha decaído, lo que sugiere un mayor atractivo de las ciudades", dijo Frey. "La verdadera pregunta es: ¿Las ciudades mantendrán su ritmo cuando el mercado inmobiliario suburbano se recupere? Las ciudades que se promocionan bien para los jóvenes y que ofrecen un crecimiento laboral, espectáculos culturales y acceso a transporte público veloz probablemente tendrán un crecimiento continuo".

En Denver, por ejemplo, los líderes cívicos han estado promoviendo activamente su ciudad entre los jóvenes profesionales de entre 25 y 34 años, alardean en folletos sobre el "urbanismo caminable" de la ciudad, que incluye un recién formado distrito para teatros, paseos peatonales, rascacielos de apartamentos, carriles para bicicletas y una variedad de cafés y restaurantes con mesas en la acera.

Esfuerzos similares se han llevado a cabo en otras grandes ciudades de Estados Unidos, incluyendo Chicago, Nueva York, Filadelfia, San Francisco, Seattle y Washington en busca de convertir el exceso de asfalto en áreas verdes, pequeños parques y plazas peatonales.

En años recientes, el porcentaje de personas de entre 16 y 39 años de edad con permisos para conducir ha caído notablemente. El suburbio ya no es un refugio contra la pobreza, pues ahora supera a las ciudades en número de gente pobre.

Sin embargo, algunos economistas no están tan seguros de que esta "generación que alquila" vaya a durar. Ellos señalan consideraciones prácticas como mejores escuelas en los suburbios, continuas rebajas fiscales para propietarios inmobiliarios y subsidios para viajar a zonas rurales, así como un rápido incremento en los precios de rentas en los centros de las ciudades probablemente empujen a los adultos jóvenes hacia los suburbios una vez que hayan definido cuestiones como empleo, hijos y finanzas.

Symm Vafeades, de 33 años, no está tan seguro. Pasó su infancia en Denver y luego se mudó un tiempo afuera de la ciudad como adulto para experimentar la vida suburbana. Poco después, sin embargo, estaba de vuelta en la ciudad. Vafeades dijo que le gusta tener la posibilidad de detenerse en su tienda favorita por un café frío o un burrito de desayuno camino al trabajo en lugar de sentarse en el tráfico. El viaje a su empleo es de 3 kilómetros (2 millas).

"Prefiero vivir en la ciudad", dijo Vafeades. "Hay mucho más cosas que hacer sin tener que usar el coche para ir a algún lado".

Otros descubrimientos:

— Alrededor de 52 de las 73 ciudades con más de 250.000 habitantes mostró un crecimiento anual más rápido (o tasas más lentas de pérdidas) en 2011 que su promedio de crecimiento durante la década pasada. Las ciudades que pasaron de caídas a ganancias, incluyen Pittsburgh, Milwaukee, Minneapolis y St. Paul, Minnesota.

— Texas dominó en la lista de las 15 grandes ciudades de más rápido crecimiento de abril del 2010 a julio de 2011, incluyendo Round Rock, Austin, Plano, McKinney, Frisco, Denton, McAllen y Carrollton.

— La ciudad de Chicago sumó casi 9.000 personas en comparación con las caídas anuales de unos 20.000 en la década pasada, beneficiándose de que menos personas se trasladaron a las zonas periféricas de los condados de Will y Kendall. Detroit registró una caída mucho más pequeña el año pasado, lo que parece indicar que esa tendencia está tocando fondo.

— Nueva York continúa siendo la ciudad más poblada con 8,2 millones de habitantes, seguida por Los Angeles y Chicago. Las 15 ciudades más pobladas se mantuvieron sin cambios desde el censo de 2010, con la excepción de Austin, Texas, que subió del 14 al 13, superando a San Francisco.

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Wyatt reportó desde Denver.