El presidente chino, Hu Jintao, anunció hoy una línea de crédito de 20.000 millones de dólares a países africanos para desarrollar áreas como la infraestructura y la agricultura en la apertura del V Foro de Cooperación Ministerial China-África (FOCAC), que se celebra entre hoy y mañana en Pekín.

Hu reveló la cifra durante su discurso de apertura de la cumbre en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, compartiendo estrado con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y los mandatarios de Sudáfrica, Guinea Ecuatorial, Benin, Yibuti, Kenia, Cabo Verde, Níger y Costa de Marfil.

Además, al menos doscientos representantes gubernamentales de casi todos los países del continente africano presenciaron la alocución del presidente chino.

No obstante, y como ya anticipó ayer Lu Shaye, director del departamento de Asuntos Africanos del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, no se sabe a qué países va dirigido el dinero ni cuáles son las condiciones del acuerdo.

"Deberíamos trabajar más duro para desarrollar una cooperación avanzada en inversión, finanzas, servicios e intercambios tecnológicos, además de mejorar el comercio para beneficiar a más gente", declaró Hu.

En un discurso que dividió en cinco puntos, el presidente de la potencia asiática también anunció que China va a llevar a cabo el programa "Talentos Africanos", destinado a entrenar a 30.000 profesionales de distintos sectores laborales, para lo que también ofrecerá 18.000 becas escolares.

En tercer lugar, aseguró que China apoyará el proceso de integración africano mediante el desarrollo de "infraestructura trasnacional".

El cuarto punto lo destinó a proponer la cooperación e intercambios entre las mujeres y jóvenes de ambas partes, además de acercar a los periodistas africanos y chinos a través de la creación de un "Centro de Intercambio de Prensa".

"Así aumentarán las visitas de los periodistas africanos a China y de nuestros medios de comunicación a África", añadió, obviando que la potencia asiática dispone de medidas cada vez más restrictivas para la concesión de visados a los corresponsales.

Por último, no olvidó subrayar que "deberíamos promover juntos la paz y la estabilidad", y enfatizó que China proveerá de financiación a las misiones de paz de la Unión Africana (UA).

"Ambos -enfatizó Hu- deberíamos oponernos a las prácticas de que el grande oprima al pequeño, el fuerte al débil y el rico al pobre".

El presidente sudafricano, Jacob Zuma, recogió el guante de Hu en su discurso posterior y se congratuló de las relaciones con China:

"Estamos particularmente contentos de que nos tratemos como iguales y de que en nuestros acuerdos se busquen las ganancias mutuas", dijo Zuma.

Y, dirigiéndose a Hu, añadió: "Hoy el mundo entiende lo que quieres decir cuando declara que China valora su amistad con África".

El aumento de la inversión de China en África da buena muestra de la "amistad" a la que se refiere Zuma. Los más de 1.500 millones que la potencia asiática destinó al continente africano en 2010 lo convirtieron en su primer socio comercial, título que aún ostenta.

Ban Ki-moon, que fue el último en intervenir en la apertura, no olvidó este dato y recordó, además, que "China ha cancelado cantidades significativa de deuda africana".

"China ofrece en África una gran oportunidad de crear empleo y contribuir a la economía mundial. Mucha gente en África verá cambios en sus vidas gracias a esto", concluyó.