El jefe de los servicios de inteligencia de Egipto Omar Suleimán, una de las principales figuras en el gobierno derrocado por la sublevación popular del año pasado, falleció en Estados Unidos. Tenía 76 años.

La agencia noticiosa oficial MENA dijo en una nota breve que Suleimán falleció en un hospital estadounidense el jueves por la mañana.

Suleimán fue nombrado vicepresidente el 29 de enero del 2011, en el punto máximo de la sublevación, en un paso desesperado del presidente Hosni Mubarak para salvar su vida política en momentos en que centenares de miles de egipcios demandaban su salida en manifestaciones callejeras.

Tras la revolución, Suleimán desapareció de la vista pública hasta que reemergió como candidato presidencial, lo que despertó temores de un regreso del antiguo régimen. Sin embargo, poco después de registrarse como candidato, la comisión electoral, en una decisión sorpresiva, lo descalificó por no haber recibido suficientes firmas en sus documentos de candidatura.

En sus declaraciones más recientes, Suleimán dijo que había decidido presentarse a las elecciones para impedir que los islamistas convirtiesen Egipto en un "estado religioso", y advirtió que si uno de ellos ganaba el país quedaría aislado internacionalmente.

Mohammed Morsi, un islamista de la Hermandad Musulmana, ganó las elecciones.