El Gobierno de EE.UU. tildó hoy de "muy lamentable" y "deplorable" el veto de China y Rusia a una resolución sobre Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU y agregó que no apoya que la misión de observadores de Naciones Unidas en el país árabe sea extendida.

China y Rusia "están del lado equivocado de la historia", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, a los periodistas que viajaron en el Air Force One a Florida, donde el presidente Barack Obama hará campaña por su reelección hoy y el viernes.

La decisión de ambos países de vetar el proyecto de resolución occidental que buscaba imponer sanciones al régimen del presidente Bachar Al Asad "tendrá repercusiones durante mucho tiempo en términos de cómo son vistos por el pueblo sirio", afirmó Carney.

"No hay duda de que el futuro de Siria no incluye a Bachar Al Asad. Sus días están contados y es un error apoyar al régimen, que está llegando a su fin", subrayó el portavoz de Obama.

Carney también indicó que Estados Unidos "no apoya extender" la misión de observadores de la ONU en Siria "sin la seguridad necesaria que la resolución habría aportado de haberse aprobado".

A su juicio, "es absurdo enviar a observadores desarmados de la ONU a enfrentar la brutalidad del régimen de Asad".

Además, Carney volvió a instar a la comunidad internacional a "unirse para hacer todo lo posible para lograr un futuro que no incluya a Bachar Al Asad".

Rusia y China ejercieron hoy por tercera vez su poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para frenar una resolución sobre Siria, al votar en contra de un proyecto occidental que amenazaba con imponer sanciones al régimen de Asad.

El máximo órgano de decisiones de la ONU, que en julio preside Colombia, fue incapaz de lograr el consenso para tratar de frenar la escalada de violencia en Siria, ya que Moscú y Pekín votaron en contra, Pakistán y Sudáfrica se abstuvieron y los once restantes miembros se pronunciaron a favor.

Los países que apoyaron la resolución fueron Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, Portugal, Colombia, Guatemala, India, Azerbaiyán y Togo, así como Marruecos, representante en el Consejo de Seguridad del grupo de países árabes en Naciones Unidas.

El texto votado fue presentado la semana pasada por Reino Unido, EE.UU., Francia, Alemania y Portugal con la idea de incrementar la presión sobre el régimen de Damasco mediante la amenaza de sanciones diplomáticas y económicas, algo a lo que Rusia se opone frontalmente.