Los indígenas del norte del Cauca someterán a juicio este fin de semana a cuatro presuntos rebeldes de las FARC, acusándolos de "alterar la armonía de la comunidad" con sus ataques armados contra la población. Les podrían imponer castigos como latigazos y el destierro del lugar, informaron las autoridades de la etnia que habita esa región.

En otro episodio de violencia un campesino identificado como Mauricio Largo, de 28 años, murió baleado, en medio de una nueva manifestación para reclamar la salida de las fuerzas armadas y las FARC de la región. En principio no se pudo aclarar el origen de los tiros.

Los cuatro hombres, entre ellos un menor de edad, milicianos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fueron capturados por los Nasa el miércoles en una zona rural de Toribío, un poblado del departamento de Cauca a unos 320 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Los guerrilleros serán juzgados entre el sábado y el domingo por los 19 gobernadores de igual número de resguardos indígenas que hay en toda la zona del norte del Cauca, donde habita la mayoría de los Nasa, explicó el gobernador del resguardo indígena de Toribío, Marcos Yulé, en diálogo telefónico con The Associated Press.

Agregó que los cuatro están acusados de "alterar la armonía de la comunidad" con sus ataques armados contra la población y que en caso de ser encontrados culpables los castigos pueden ir desde latigazos hasta el "destierro" — echarlos de la región — o incluso la privación de su libertad por un tiempo que deberán definir los mismos gobernadores y la comunidad.

Los cuatro detenidos permanecen en una sede indígena en Toribío, dijo.

La captura, que se produjo la víspera cuando "guardias" Nasa los obligaron a bajar de árboles donde se ocultaban, se produjo luego de que grupos indígenas evacuaron el martes de una de las montañas que rodea a Toribío a un pelotón del ejército. La fuerza pública retornó a la montaña al día siguiente.

El coronel John Mesa, de la Briagada Móvil 24 del Ejército en la zona del norte de Cauca, confirmó en diálogo telefónico que en la jornada en la zona de Caloto, cercano a Toribío, murió el manifestante Largo, pero que aún investigaban lo ocurrido porque el Ejército estaba en combates con los rebeldes en la zona rural, mientras la policía antimotines era quien atendía protestas en una carretera cercana a una finca y ahí fue donde murió Largo.

Rigoberto Guarín, representante campesino en Caloto, dijo telefónicamente que Largo murió cuando un grupo de manifestantes entre indígenas y campesinos ayudaban a tres manifestantes heridos y los agentes de la fuerza pública dispararon.

Delegados de la comunidad Nasa, las Naciones Unidas, el gobierno y la Defensoría del Pueblo se reunieron en la jornada en Toribío y acordaron una nueva cita el próximo lunes para discutir las propuestas indígenas, cuyos grupos dijeron que no cesarán sus acciones.

El primer acuerdo quedó plasmado en dos páginas entre las partes e incluyó principalmente cinco demandas de los Nasa, que van desde que no están de acuerdo con "la ocupación militar" de sus territorios, hasta que el gobierno se abstenga de "señalamientos infundados y generalizados" en su contra. Tales planteamientos serán presentados al gobierno, dijo la declaración del grupo negociador en un comunicado divulgado por la Defensoría en un correo electrónico.

"Hay que seguir construyendo un escenario de diálogo alrededor de los puntos que firmamos hoy en el acta", dijo a la AP en diálogo telefónico el Defensor del Pueblo, Volmar Pérez.

Algunos líderes de los Nasa, que son unas 115.000 personas en todo el norte del Cauca, exigen desde el 9 de julio que tanto la fuerza pública como la guerrilla salgan de toda la región porque consideran que son víctimas del conflicto armado. El gobierno del presidente Juan Manuel Santos ha dicho que militares y policías no se retirarán de ningún punto del territorio.

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El corresponsal de la AP César García contribuyó a esta información.