La ministra boliviana de Comunicación, Amanda Dávila, afirmó hoy que el Gobierno de Evo Morales no puede dar un salvoconducto al senador opositor Roger Pinto, refugiado desde hace 52 días en la embajada de Brasil para que se traslade a ese país, debido a que afronta diversos procesos judiciales.

"La Constitución dice que el Estado boliviano no puede otorgar un salvoconducto y no puede aceptar un asilo político para una persona que tiene procesos en la justicia ordinaria por causas que tienen que ver con delitos comunes, y en este momento el senador Pinto está procesado", declaró Dávila a los medios en La Paz.

Reiteró que "deplora" las supuestas "presiones" del embajador brasileño en La Paz, Marcel Biato, y le acusó de asumir una "vocería política" para que se entregue a Pinto el salvoconducto.

El senador, refugiado en la embajada brasileña desde el 28 de mayo, alega que es víctima de "persecución política" por acusar de corrupción y connivencia con el narcotráfico al presidente Morales, que sigue siendo líder de los principales sindicatos bolivianos de productores de coca, base para fabricar cocaína.

Brasil concedió asilo al parlamentario, pero el Gobierno boliviano se niega a darle el salvoconducto para que viaje a ese país.

El embajador brasileño, según dijo Dávila, está "un poco angustiado y presionado por la situación que tiene en la embajada" y sostuvo que "así como ha abierto las puertas (a Pinto) tiene el deber moral y la obligación de asumir las consecuencias" de ello.

"Y eso significa tener paciencia y calma para que esta situación se resuelva de la mejor manera posible, pero sobre todo en cumplimiento a las disposiciones legales y la Constitución", dijo.

Agregó que el caso de Pinto no ha dañado las relaciones bilaterales, pues "no es un problema que haya entre el Gobierno de Brasil y el de Bolivia".

La reacción del Gobierno boliviano se produjo luego de que Biato, según la prensa local, declarara esta semana que espera que se "pueda zanjar" el tema del salvoconducto y evitar que "se creen problemas" que se pueden "volver delicados".

Una fuente de la Cancillería dijo a Efe que Biato estuvo hoy en esa institución para hablar del caso Pinto, pero no dio detalles sobre quién lo recibió, ni los resultados de la cita.

Desde que Morales llegó al poder en 2006 decenas de dirigentes de oposición han buscado refugio en Brasil, Paraguay, Estados Unidos, Perú y España, entre otros países, tras acusar al Gobierno de persecución política y argumentando que no tendrán un juicio justo en Bolivia porque desconfían de la justicia.