Fabio Heuring y un amigo fumaban cigarrillos un reciente sábado por la noche afuera de un centro nocturno en Seattle. De súbito se les abalanzó un individuo que había tenido un altercado con la persona que cuidaba la puerta del establecimiento.

El hombre estaba furioso, se rompió la camisa a media calle y al parecer quería agredir al amigo de Heuring.

En ese preciso instante, apareció un personaje estrafalario: un autoproclamado superhéroe que llevaba máscara negra y un traje que resaltaba una musculatura falsa.

Esta persona roció pimienta con un atomizador al tipo furibundo, para la gran tranquilidad de Heuring.

Sin embargo, un par de horas después, el superhéroe — Benjamin Fodor, más conocido como Phoenix Jones — fue a dar a prisión por aplicar la misma dosis a un grupo de presuntos revoltosos.

El encarcelamiento de Fodor para investigarlo por agresión suscitó preocupación entre la comunidad pequeña, excéntrica y predominantemente anónima de vengadores enmascarados que combaten el crimen en todo Estados Unidos.

Los patrullajes en ciudades por parte de "superhéroes de carne y hueso" — inspirados por los cómics_, se han vuelto cada vez más comunes en los últimos años debido al interés que suscitan películas como "Kick-Ass" de 2010 y el documental reciente "Superhéroes" de HBO.

A medida que aumentan los vengadores enmascarados con capa y que a veces llevan chalecos antibalas, muchas personas han expresado preocupación de que terminen lastimándose a ellos mismos, a la ciudadanía y al movimiento si son tan agresivos como Jones, aún con buenas intenciones.

Algunas personas incluso han presentado la propuesta audaz de que se cree un tipo de organismo regulador que garantice el cumplimiento de las rigurosas reglas para superhéroes.

"El movimiento (de vengadores anónimos) ha crecido mucho", dijo Edward Stinson, escritor de Boca Ratón, Florida, quien asesora a los superhéroes de verdad en una página de internet dedicada a la causa.

"Lo que le digo a estos amigos es que 'ya no estás en las sombras. Estás en una nueva era... Forja tu confianza. Fija tus normas. Trabaja a favor del título de los superhéroes de verdad y haz algún juramento'''.

Se desconoce cuántos vigilantes disfrazados existen en Estados Unidos. El sitio en internet www.reallifesuperheroes.org tiene una lista de 660 en todo el mundo.

Estos van desde integrantes de la Iniciativa Nueva York en la ciudad de Nueva York y la Shadow Corp (Corporación de las Sombras) en Saginaw, Michigan, hasta un personaje llamado Nightbow que dice haber patrullado durante tres años las calles de Carlisle, Inglaterra.

Algunos asumen sus identidades ficticias mientras efectúan obras de caridad.

Fodor, de 23 años, es la cara más prominente del Rain City Superhero Movement (Movimiento de Superhéroes de la Ciudad de la Lluvia), un grupo de vengadores que apareció en 2010 en Seattle.

El 9 de octubre por la mañana, unas dos horas después de que salvara a Heuring y al amigo de éste, Fodor se lanzó contra un grupo de personas que se retiraban de un local nocturno en el centro de la ciudad, pero lo seguía una persona con videocámara.

A partir de las imágenes temblorosas se advierte que el grupo tal vez escenificaba algún desorden.

Fodor insiste en que paró una pelea cuando roció pimienta al grupo con un atomizador. Los afectados dijeron a la policía que no había reyerta alguna.

El vengador fue encarcelado sujeto a pesquisa por agresión, pero no fue encausado. Fodor llevaba su uniforme de superhéroe debajo de una camisa de botones cuando se presentó ante un tribunal.

"En fecha reciente han aumentado las denuncias de ciudadanos que fueron rociados con atomizador de pimienta por (Fodor) y su grupo", de acuerdo con un informe de la policía.

"Aunque se le recomendó (a Fodor) que observara y avisara de incidentes al 911, persiste en su intento por resolver problemas por su propia cuenta".

Tras su comparecencia en un tribunal, Fodor dice no estar arrepentido y que es como cualquier persona, salvo que "yo decidí hacer algo positivo y parar el crimen en mi vecindario".

Heuring, de 27 años y de oficio conductor, es uno de los admiradores de Fodor.

"Sin duda, iba a ocurrir una pelea", dijo Heuring. "Pudo haber terminado mal si él no hubiera intervenido. Fodor utilizó un buen juicio en nuestro caso. El advirtió quién buscaba pleito y a quién debía defender".

Sin embargo, muchos de la comunidad de vengadores consideran el arresto de Fodor un momento decisivo.

A medida que aumentan las personas — a menudo jóvenes — que se visten de superhéroes, éstos se arriesgan a encontrarse en situaciones similares en las que terminen lastimando a personas inocentes o en las que ellos sean baleados, apuñalados o vapuleados.

Una propaganda negativa puede sentenciar la desaparición del movimiento, aseguraron los superhéroes.