La rama de la construcción residencial estadounidense experimentó su primer repunte en casi cuatro años, aunque sigue siendo muy tenue para pensar que el sector está en fase de consolidación.

El Departamento de Comercio dijo el miércoles que el comienzo de construcción de casas y apartamentos aumentó en junio un 6,9% respecto a mayo, a 760.000 unidades, la mejor actuación desde octubre de 2008.

La construcción de viviendas unifamiliares, que suman más del 70% de la nueva construcción residencial, aumentó por cuarto mes consecutivo, el mayor salto en dos años. La construcción de apartamentos aumentó tras bajar en mayo.

El número de permisos para construir viviendas, indicio de la futura actividad en el sector, bajó un 3,7% a 755.000. En mayo, ese nivel fue el mejor desde septiembre de 2008.

Los permisos para construir viviendas unifamiliares llegaron a su máximo nivel desde marzo de 2010, pero bajaron los permisos para construir apartamentos.

"En general fue un buen informe", dijo el economista Martin Schwerdtfeger, del banco TD Bank. Destacó que los permisos siguen siendo elevados, lo que "indica que continuará en impulso en el sector de la construcción en los últimos meses".

La edificación de casas unifamiliares aumentó el mes pasado en todo el país. El inicio de obras, que incluye apartamentos, subió un 37% en la zona occidental y un 22% en el noreste, aunque se contrajo en el centro y sur del país.

Pese a los avances, el nivel de casas en construcción y la concesión de permisos son aproximadamente la mitad de lo que los economistas consideran un nivel de actividad saneada.

Con todo, el sector de la vivienda ha dado indicios de recuperación mientras el resto de la economía ha retrocedido. El presidente de la Reserva Federai Ben Bernanke lo mencionó el martes en un informe al Congreso, la única nota prometedora en un informe sombrío y desalentador sobre la economía estadounidense.