Líderes religiosos de Estados Unidos encabezarán mañana una caravana con casi 100 toneladas de ayuda humanitaria hacia Cuba y que cruzará la frontera hacia México con destino a la isla, en claro desafío del embargo estadounidense.

La caravana se enmarca en las actividades de desobediencia civil del grupo "Pastores por la Paz", que desde 1989 ha llevado ayuda humanitaria a Cuba.

"Estamos decididos a llevar esta ayuda a nuestros hermanos y hermanas en Cuba. Nuestra lucha seguirá hasta que pongan fin a este bloqueo inmoral, cruel e infructuoso", afirmó el codirector de "Pastores por la Paz", el sacerdote Luis Barrios, en un comunicado.

En agosto del año pasado, más de 80 activistas fueron interrogados por las autoridades de inmigración y aduanas en el estado de Texas, tras completar su vigésima segunda caravana de envío de ayuda humanitaria.

Aunque en esa ocasión no hubo arrestos, los activistas dejaron en claro que continuarían este tipo de actividades para protestar contra un embargo que ellos califican de "inmoral" y "contraproducente".

Según el grupo, el embargo unilateral de EE.UU. ha ocasionado a Cuba una pérdida de 750.000 millones de dólares en asistencia médica, equipo educativo y alimentos y, aún así, "Cuba sigue cuidando a su población y ofreciéndole al mundo un ejemplo".

Después de cruzar la frontera, la caravana viajará por México y llegará a Cuba, donde los activistas visitarán hospitales, centros culturales, iglesias y otras organizaciones "dedicadas a los esfuerzos cubanos del desarrollo sustentable", dijo el grupo.

Cada año, la "Caravana de Amistad con Cuba" del grupo religioso, organizada por la Fundación Interreligiosa por la Organización Comunitaria (IFCO, por su sigla en inglés), recorre varias provincias de Canadá y decenas de estados de EE.UU. para recabar la ayuda humanitaria enviada a Cuba.