El secretario de Defensa de EEUU, Leon Panetta, advirtió hoy a Irán que no permitirá el cierre del estrecho de Ormuz, zona crítica para el suministro mundial de hidrocarburos, y aseguró que Estados Unidos está "totalmente" preparado para "cualquier contingencia".

Líderes iraníes han reiterado su amenaza de cerrar el estrecho de Ormuz, la boca del golfo Pérsico, y mantener clausurada esa vía marítima hasta que no se levanten las sanciones internacionales impuestas a Teherán por su programa nuclear.

"Los iraníes tienen que entender que Estados Unidos y la comunidad internacional van a responsabilizarles directamente de cualquier interrupción del transporte marítimo en la región", señaló Panetta en una rueda de prensa junto con su homólogo británico, Philip Hammond, con quien se reunió en el Pentágono.

"Estados Unidos está totalmente preparado para cualquier contingencia", señaló Panetta, quien remarcó después: "Hemos invertido en las capacidades para asegurar que el intento de Irán de cerrar la navegación en el Golfo es algo que vamos a ser capaces de derrotar si toma la decisión de hacerlo".

El Pentágono ha reforzado su presencia en el Golfo en los últimos meses y ha realizado el despliegue del portaaviones USS John C. Stennis y su grupo de ataque cuatro meses antes de lo previsto, para mantener a dos de estos barcos en el área permanentemente.

Asimismo, anunció esta semana la participación de 20 países en unas maniobras militares navales antiminas en la región el próximo septiembre, donde tiene desplegados ocho dragaminas.

El ministro británico de Defensa, Philip Hammond, por su parte, consideró que cualquier intento por parte de Irán de cerrar el estrecho sería "ilegal", y la comunidad internacional "no permitirá que suceda".

Hammond reafirmó el compromiso de su país para "mantener la libertad de navegación en las aguas internacionales del Golfo y el estrecho de Ormuz", y en este sentido señaló que el envío del USS John Stennis es una "poderosa señal" a Irán.