El director de orquesta Daniel Barenboim y la Orquesta West-Eastern Divan fueron ovacionados anoche en el Teatro de la Maestranza de Sevilla tras la interpretación de las Sinfonías números 1, 2 y 8 de Beethoven.

Durante más de dos horas, el público, que agotó las 1.800 localidades, disfrutó de este ambicioso programa sinfónico interpretado por la ya consolidada orquesta que el maestro argentino lidera desde 1999.

Al final del concierto, Barenboim firmó ejemplares de la integral sinfónica de Beethoven grabada con la Orquesta del Divan a los numerosos aficionados que hacían cola en la puerta de su camerino.

La primera parte del programa estuvo dedicada a las "pequeñas" sinfonías de Beethoven, las Números 1 y 2, que requieren una orquesta reducida, en contraste con la formación más nutrida que precisa la Sinfonía número 8 de la segunda parte, que Barenboim exhibió rotunda y brillante.

El maestro consiguió llegar al público porque transmitió un Beethoven comunicativo, humano y plagado de detalles resaltados por la calidad de los solistas, entre los que se encontraba su hijo, el violinista Michael Barenboim.

No hubo bis, a pesar de los prolongados aplausos, pero sí un emotivo discurso con el que Barenboim quiso agradecer a Andalucía la acogida que viene dando a este proyecto durante diez años: "Esta orquesta siempre será de ustedes, gobierne uno u otro, porque está en la tierra donde judíos, árabes y cristianos convivieron durante siglos".

Este concierto es el único que Barenboim ofrece en España dentro de la gira 2012 que inició el pasado 10 de julio en Múnich, y que concluirá en los Proms de la BBC londinense, donde interpretará las nueve sinfonías de Beethoven con la Orquesta West-Eastern Divan, en varios conciertos entre del 20 al 27 de julio.