El Gobierno británico ofrecerá una garantía de 40.000 millones de libras (50.000 millones de euros) para desarrollar planes de infraestructuras destinados a revitalizar la economía, anunció hoy el ministro de Finanzas, George Osborne.

El ministro explicó que la iniciativa servirá para que el sector privado pueda retomar proyectos aparcados temporalmente como consecuencia de la crisis económica y la falta de inversión.

También se destinará, confirmó Osborne, una partida de 10.000 millones de libras (12.700 millones de euros) para ayudar a las exportaciones.

El anuncio del Gobierno se produce después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajase esta semana sus pronósticos para la economía británica, que se prevé crezca este año un 0,2 %, seis décimas menos de lo esperado.

Las empresas elegidas para desarrollar los proyectos de infraestructuras deberán ser capaces de comenzar sus trabajos de aquí a doce meses y demostrar que tendrán un efecto positivo sobre la economía británica.

El Gobierno del conservador David Cameron ha identificado los sectores del transporte, energía, comunicaciones y educación como los preferidos para beneficiarse de los planes de infraestructuras.

Para la oposición, encabezada por el Partido Laborista, la iniciativa "no va lo suficientemente lejos", pues no existe garantía alguna de que los proyectos podrán llevarse a cabo durante el próximo año aunque cuenten con el respaldo del Gobierno.

Según aseguró hoy el secretario jefe del Tesoro, Danny Alexander, las arcas del Estado no tienen, en principio, intención de inyectar dinero del "contribuyente" en los planes elegidos.

"Eso solo sucederá si algo va mal con un proyecto", precisó Alexander.

El Ejecutivo de Londres también tiene previsto ayudar al sector privado con un fondo de 6.000 millones de libras (casi 8.000 millones de euros) para acometer proyectos de infraestructuras bajo el llamado Programa de Cooperación Pública-Privada (PPP).