Un resquicio legal permite que quienes aparezcan en la lista estadounidense de personas a las que se les prohibe tomar vuelos, porque se les considera terroristas en potencia, puedan tomar clases en escuelas de vuelo en todo Estados Unidos, según las normas del gobierno.

Una persona en ese grupo podría tener que cruzar el país en coche para aprender a volar una aeronave porque probablemente no se le permitiría abordar un avión comercial, pero las revisiones de seguridad implementadas después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 no impedirán que la persona reciba entrenamiento para aprender a volar.

El resquicio legal en las normas de seguridad fue planteado el miércoles durante una audiencia para examinar los programas del Departamento de Seguridad Nacional destinados a revisar a los extranjeros que desean inscribirse en escuelas de vuelo en Estados Unidos.

Algunos de los terroristas que secuestraron aviones el 11 de septiembre pudieron aprender a volar en Estados Unidos mientras vivían en el país sin autorización.

Después de los atentados, el gobierno implementó varias capas adicionales de seguridad, por lo que ahora se examinan los antecedentes policiales de los extranjeros y sus nombres son cotejados con las listas de posibles terroristas antes de que se les permita empezar a entrenarse.

Sin embargo, los ciudadanos estadounidenses no están sujetos al mismo escrutinio.

"Me quedé estupefacto. Eso simplemente me sorprendió con la guardia totalmente baja y estoy bastante enojado por ello", dijo el representante republicano Mike Rogers después de la audiencia. "Todo el mundo debería estar preocupado".

El gobierno tiene otros requisitos de revisión para que alguien pueda recibir una licencia de piloto u otro certificado que le autorice volar un avión, los cuales incluyen la verificación de antecedentes penales y el cotejo con listas de presuntos terroristas.

Sin embargo, Rogers dijo que, si las autoridades no quieren que una persona suba a un avión porque representa una amenaza terrorista, no hay una razón que avale autorizarle aprender a volar.