La Comisión Europea ha decidido proponer a los países miembros de la UE el comienzo de conversaciones con Japón para firmar un acuerdo de libre comercio (TLC), pero advierte que solo se avanzará si Tokio "desmantela" barreras regulatorias al comercio, sobre todo en el sector automovilístico.

El comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, ha indicado en una rueda de prensa que Japón es el segundo mayor socio comercial de la Unión Europea en Asia y que, teniendo en cuenta que el crecimiento provendrá probablemente en los próximos 20 años de Asia, "ignorar a Japón sería un grave error" en la estrategia europea.

Recordó que juntos, la UE y Japón representan más de un tercio del PIB mundial y abrir más a Europa el prometedor mercado nipón podría aumentar el producto interior bruto de la UE en casi otro punto porcentual e incrementar en un tercio las exportaciones europeas a ese país asiático.

Pero es más, subrayó De Gucht, el acuerdo generaría 400.000 empleos adicionales solamente en la UE.

"Necesitamos estos empleos y este crecimiento en la circunstancia actual" de crisis financiera y económica, señaló el comisario.

Sin embargo, frente a todos estos factores positivos para los Veintisiete, también existen preocupaciones sobre barreras regulatorias que pueden obstaculizar las negociaciones, admitió.

En este sentido, enfatizó que la UE no iniciará las negociaciones "con las manos vacías".

"Después de un año analizaremos el progreso hecho (por parte de Japón) a la hora de desmantelar las barreras no tarifarias (arancelarias) como establece la hoja de ruta que hemos acordado juntos. Si la implementación no es satisfactoria pararé las negociaciones", advirtió De Gucht.

Es más, agregó, "Europa no reducirá ninguna tarifa hasta que Japón haya presentado resultados concretos en materia de barreras regulatorias y eso incluye el sector automovilístico, por supuesto".

Con esta postura, la UE acudirá a las negociaciones con el Gobierno nipón con una posición fuerte, opinó el comisario.

En cuanto al calendario, De Gucht explicó que tras la decisión del colegio de comisarios los países miembros tendrán que aprobar la propuesta de iniciar las negociaciones y dar un mandato a la Comisión Europea, lo que llevará tres o cuatro meses.

Después, los líderes europeos tendrán que autorizar el inicio formal de las negociaciones, lo que ocurrirá previsiblemente en la cumbre europea de octubre, indicó el comisario de Comercio.

El pasado 31 de mayo, De Gucht anunció a los ministros de Comercio de la UE que la Comisión Europea había concluido una evaluación sobre el alcance de un posible acuerdo de libre comercio con Japón, un estudio que los Estados miembros debían pasar a considerar.

Bruselas llevó a cabo esa evaluación teniendo en cuenta las preocupaciones de sectores productivos europeos, como el automovilístico, ante un libre intercambio comercial con el país nipón.

La UE venía pidiendo a Japón más esfuerzos para abrir su mercado de contratación pública y eliminar barreras no arancelarias, antes de aceptar abrir las negociaciones para un TLC.

Un año antes, en mayo de 2011, la UE y Japón habían acordado en una cumbre en Bruselas iniciar las discusiones para definir el alcance de su eventual TLC como paso previo a abrir oficialmente unas negociaciones.