Dos de los detenidos por el choque armado del 15 de junio en Curuguaty (nordeste de Paraguay) fueron liberados hoy por el juez, que atendió una petición de la Fiscalía tras las presiones de organismos nacionales e internacionales.

El juez de Curuguaty, Juan José Benítez, dispuso la "libertad inmediata" de Miguel Correa y Marcelo Trinidad, que habían sido detenidos cuando visitaban en el hospital a heridos del enfrentamiento, informó la agencia estatal IP.

Seis policías y once campesinos murieron en un tiroteo durante una operación de desalojo de "sin tierras" en una hacienda del político "colorado" y empresario Blas N. Riquelme, cuya propiedad le disputa el Estado.

Este suceso, insólito en la lucha por la tierra en Paraguay, fue el detonante del "juicio político" que, una semana después, le costó la Presidencia a Fernando Lugo.

Una docena de personas fueron detenidas por lo ocurrido y medio centenar declaradas en rebeldía, pero la Fiscalía había pedido varias veces la liberación de Correa y Trinidad por falta de pruebas.

En los últimos días, familiares y vecinos de los detenidos se manifestaron frente al Juzgado de Curuguaty, convocados por la Asociación Campesina de Productores Alternativos y Agroecológicos local, con apoyo por el Foro por el Derecho a la Educación.

También la organización Amnistía Internacional había pedido el día 13 la excarcelación de "las personas que continúan detenidas injustamente" así como una "investigación pronta, completa e imparcial" de lo ocurrido.

AI calificó de "sumamente preocupante" que no se estuviera "avanzando de forma efectiva en las investigaciones".

El fiscal, Jalil Rachid, calculó este lunes que necesitará seis meses para completar su investigación, que según sus palabras está "trancada en la parte pericial".

Rachid dijo que no existen dudas de que "el ataque provino de los invasores", es decir, los campesinos que ocupaban la finca y que aún hay que detener al presunto "instigador", Rubén Villalba, que supuestamente prometió tierras a los labriegos que se resistieran al desalojo y los entrenó para ello.