El historiador y escritor argentino Felipe Pigna, autor de una nueva biografía sobre Eva Duarte, segunda esposa de Juan Domingo Perón, explicó hoy que trató de rescatar su faceta política y retratarla como "sujeto histórico", en vísperas del 60 aniversario de su muerte.

"Evita ha sido bastante maltratada por las biografías, se la trató como un apéndice de Perón y tuvo un gran poder independientemente de Perón", afirmó hoy el escritor durante la presentación de "Evita, jirones de su vida" (Planeta).

Pese a los años transcurridos desde su muerte, el 27 de julio de 1952, Evita genera aún grandes "resistencias" entre parte de la sociedad argentina y "es un personaje que todavía molesta", agregó el escritor.

"Hay gente que la ama y gente que la odia. Evita no despierta grises", añadió Pigna, que tardó año y medio en escribir esta nueva biografía sobre un personaje "fascinante y extremadamente interesante".

A su juicio, parte de la clave de la vigencia de Evita en la memoria colectiva argentina responde a aspectos que la diferenciaron de Perón.

"Era más cercana que Perón. Murió en la gloria, era menos cuestionada que Perón y no era militar", apuntó el historiador que, no obstante, admitió que "Evita nunca hubiera podido existir sin Perón".

Entre las cualidades de su personaje, Pigna rescató la "coherencia" entre pensamiento y acción, aunque reconoció que tenía también un gran defecto, la intolerancia.

"Era una mujer bastante intolerante. No admitía a los 'contreras', no había vuelta con eso. No le gustaban los tibios o los personajes que no tenían una postura definida", explicó.

Evita es, además, resultado de un contexto político y una época muy concreta y no hubiera tenido cabida en la actual coyuntura argentina, opinó el escritor.

"Era una Argentina donde había de todo, un país rico, con necesidad de industrializarse. Dentro del modelo peronista, ella se ajustó perfectamente y fue el complemento del peronismo", dijo.

Nacida en la provincia de Buenos Aires el 7 de mayo de 1919, Eva Duarte, se trasladó a la capital argentina con 15 años para cumplir su sueño de convertirse en actriz.

En 1944, conoció a Juan Domingo Perón, que llegó a ser tres veces presidente del país, y comenzó a desarrollar una intensa actividad política que la convirtió en interlocutora con los sindicatos, impulsó el sufragio femenino y desarrolló una importante labor social a través de la Fundación Eva Perón.

Tras su muerte, el 26 de julio de 1952, con 33 años, víctima de cáncer, su cadáver fue secuestrado y escondido durante 20 años, hasta que fue devuelto a su familia para su sepultura en el cementerio porteño de la Recoleta.