Algunas de las empresas más importantes de China, desde la industria de la alta tecnología hasta las aerolíneas y las cadenas minoristas, dijeron que bajarán sus utilidades de forma notable, con una contracción que en algunos casos sería del 80%.

El miércoles, Air China Ltd., una de tras tres aerolíneas de propiedad gubernamental, advirtió que sus ganancias en el primer semestre serán por lo menos la mitad de lo que fueron hace un año. La empresa estatal ZTE Corp., una de las mayores productoras del mundo de material para las telecomunicaciones, cree que su contracción superaría el 80%.

Ese panorama amenaza incluso a empresas de favoritismo político, beneficiarias de créditos a bajo interés y otras ayudas gubernamentales, ejemplo de los desafíos que encaran las autoridades para sacar a China de su peor contracción desde la crisis de 2008.

Los economistas creen que la contracción podría haber tocado fondo tras caer el crecimiento en el segundo trimestre al 7,6%, su menor nivel en tres años, aunque el momento y la fortaleza del repunte no son seguros. El primer ministro Wen Jiabao advirtió la semana pasada que la recuperación sigue siendo inestable. El martes, agregó que el panorama laboral "será más complejo y severo".

"El crecimiento económico será insostenible en los próximos seis e incluso 12 meses en un nivel tan bajo", dijo el analista Zhang Jiuhui, de la firma Great Wall Securities, en Beijing.

Beijing ha reducido sus tasas de interés en dos ocasiones desde comienzos de junio y ha inyectado dinero en la economía mediante la construcción de viviendas baratas y obras públicas. Intenta utilizar medidas concretas en lugar de inyectar dinero en la economía tras la explosión del crédito que permitió a China recuperarse rápidamente de la crisis de 2008 alimentada por la inflación y la burbuja del ladrillo.