El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el presidente chino, Hu Jintao, se reunieron hoy en Pekín y convinieron que la situación en Siria es "muy grave", horas antes de que se celebre una reunión del Consejo de Seguridad para consensuar la extensión de la misión de observadores en Damasco.

Ban consideró muy positivos sus encuentros sobre la situación en Siria con el presidente Hu, y con el ministro de Asuntos Exteriores chino, Yang Jiechi.

"Todos los líderes de China han compartido mi visión de que la situación es muy grave", dijo Ban en un comunicado tras sendas entrevistas.

"Por lo tanto -añadió-, espero sinceramente que los miembros del Consejo (de Seguridad de la ONU) intercambien posturas siendo conscientes de la urgencia y que tomen una acción colectiva con sentido de la unidad".

"No podemos continuar así. Mucha gente ha perdido la vida durante un largo periodo de tiempo", concluyó Ban.

Aunque Ban y Hu se mostraron de acuerdo en cuanto a la acuciante gravedad de la situación en Siria, China secunda a Rusia en su oposición a que la prórroga de la misión de la ONU (que expira este viernes) en el país árabe esté condicionada a la imposición de sanciones contra Damasco si el régimen no cumple ciertos requisitos.

De hecho, un artículo publicado ayer por un diario oficial chino subrayaba que Pekín se opone al "uso de la fuerza en Siria" e instaba, como ha hecho tradicionalmente, a "una solución política para el problema sirio".

Mientras China (que junto a Rusia ha recurrido dos veces a su veto como miembro permanente del Consejo para bloquear resoluciones contra el régimen de Bachar al Asad) se escuda en su política de no injerencia en asuntos externos, Moscú defiende su alianza con Siria, donde tiene su única base militar fuera de la órbita exsoviética.

Después de su encuentro con Hu, Ban dio un discurso en un hotel pequinés con motivo de la campaña de la ONU: "El futuro que queremos", que aboga por el desarrollo sostenible del planeta.

En su alocución, Ban aseguró que "China continúa elevando sus ambiciones y reconociendo el potencial de la energía renovable para crear empleos, proteger el medio ambiente, mejorar la salud y generar beneficios".

No obstante, la contaminación es una de las grandes preocupaciones de la población china, y organizaciones internacionales, incluida las ONU, consideran Pekín como una de las ciudades más contaminadas del mundo por su alta dependencia del carbón como fuente de energía.

Oficialmente, Ban se encuentra en la capital china para asistir a la ceremonia de apertura del V Foro Ministerial de Cooperación China-África, que se celebrará entre el jueves y el viernes y que contará con la presencia de ocho jefes de estado africanos.