La comunidad judía pidió el miércoles al gobierno que redoble sus reclamos para que los iraníes acusados de ser los responsables del atentado ocurrido en 1994 contra una asociación judía se sometan a la justicia argentina y criticó la dilación de algunas pesquisas para esclarecer el hecho.

La numerosa comunidad judía cuestionó en un acto en el que se recordó el ataque contra la Asociación de Mutuales Israelitas Argentinas (AMIA) que la investigación del atentado no haya aportado últimamente "ni una pista nueva" que esclarezca quiénes fueron los cómplices en el país del ataque que mató a 85 personas e hirió a 300.

"El tiempo atenta cada vez más contra el descubrimiento de la verdad", dijo Guillermo Borger, titular de la AMIA, ante los cientos de familiares de las víctimas del ataque que se reunieron frente a la sede reconstruida.

El senador oficialista Aníbal Fernández afirmó a periodistas antes del acto que "nunca" el gobierno de la presidenta Cristina Fernández estará tranquilo "hasta encontrar la forma de sancionar a los responsables" del atentado.

Borger, que valoró los pasos dados por el gobierno de Fernández y el fiscal de la causa, Alberto Nisman, insistió al Ejecutivo que tome "medidas concretas, reales" con el fin de que los siete imputados iraníes requeridos infructuosamente por la justicia argentina desde 2006 sean sometidos a la ley.

También lo instó a recurrir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas "para agotar todas las instancias en el marco del derecho internacional que nos permitan traer efectivamente a los imputados".

El actual ministro de Defensa de Irán, Ahmad Vahidi, está acusado de ser uno de los autores intelectuales del ataque, así como el ex presidente Alí Rafsanjani, el ex consejero de cultura en la embajada de Irán en Buenos Aires Moshen Rabbani y otros cuatro ciudadanos de ese país. La justicia también pidió la detención de quien fue jefe de seguridad exterior del grupo terrorista islámico Jezbolá en 1994, el libanés Imad Fayez Moughnieh.

"La fiscalía ha logrado pruebas irrefutables y que seguramente saldrán a la luz en poco tiempo de la participación de conocidos miembros diplomáticos de la embajada de Irán, como también avances en la conexión local", señaló el titular de la AMIA.

Irán negó la responsabilidad de los siete imputados en el ataque.

Por otra parte, Borger consideró "necesario" volver a "reclamar a Interpol la efectiva vigencia de los pedidos de captura internacional... que pesan sobre los autores intelectuales del atentado".

Se quejó además de que la Cámara Federal de Buenos Aires "no haya fijado fecha aún de procesamiento de (el mecánico de autos argentino) Carlos Telleldín para llevarlo a un nuevo juicio oral", tal como requirió el fiscal, y que desde hace tres años "ninguna instancia de investigación ligada a la causa haya aportado ni un sólo dato nuevo, ni un sólo imputado nuevo... que permita esclarecer de manera definitiva la conexión local".

Telleldín es el único procesado como partícipe necesario en el atentado. El mecánico habría suministrado a los terroristas la camioneta que se usó como coche bomba para volar el edificio de la AMIA. Nisman impulsa un juicio en su contra después de que fuera absuelto en un anterior proceso judicial lleno de irregularidades cuya sentencia fue anulada por la Corte Suprema.

Asimismo Borger pidió que se celebre el juicio oral previsto para saber cuántos funcionarios "ayudaron a encubrir la investigación del atentado".

El ex presidente Carlos Menem (1989-1999) está procesado --aunque sin prisión preventiva-- por supuestamente haber interferido para que no se investigara a un ciudadano sirio conocido de su familia. El ex mandatario goza de inmunidad por su actual cargo de senador.

El magistrado que inició la causa AMIA, Juan José Galeano, fue destituido y está procesado por el presunto encubrimiento del ataque y varias irregularidades, como supuestamente haber ordenado el pago de un soborno a Telleldín para que involucrara falsamente a varios policías en la organización del ataque.

Además están procesados por presunto encubrimiento del atentado el ex titular de los servicios de inteligencia argentinos Hugo Anzorreguy y dos ex fiscales, entre otros argentinos.