El británico Bradley Wiggins (Sky) se mostró hoy encantado del apoyo recibido del quíntuple ganador español del Tour de Francia Miguel Indurain, que le consideró uno de los suyos, contrarrelojista de mucho peso.

El español le envió, a través de una televisión, un mensaje de apoyo y un pañuelo de San Fermín firmado de su puño y letra con el texto: "Para Bradley, con afecto".

"Sé que sabe que yo era uno de sus fans cuando era niño. Somos dos ciclistas muy similares, él era un gran contrarrelojista", aseguró Wiggins durante la jornada de descanso del Tour.

"No entiendo el español, pero creo que me deseaba suerte para ganar el Tour y es amable de su parte", agregó.

Wiggins afronta la recta final para convertirse en el primer británico en ganar la ronda gala y sabe que su peor enemigo sería la relajación y por eso, el maillot amarillo asegura que se toma muy en serio lo que queda de competición.

"El día que te relajes y que pienses que ya está todo terminado, ese día has perdido el Tour. Hay que correr cada día con la misma intensidad. Es lo que hemos hecho desde que ha comenzado el Tour y es lo que nos ha traído hasta aquí", señaló.

Wiggins indicó que su motivación proviene de "dar lo mejor" de si mismo.

"En los últimos años he fracasado como atleta, pero rodeado de la gente adecuada he tomado consciencia de mi potencial", afirmó el británico.

El ciclista aseguró "no temer nada" en particular y concentrarse en su propio trabajo. "Tenemos que seguir haciendo lo que hacemos desde principios de año y lo que tenga que suceder sucederá", dijo.

Wiggins agradeció el trabajo de su equipo, que consideró que "no es un equipo de estrellas, si no que la estrella es el equipo".

"Lo hemos mostrado en cada carrera de este año, con todas las composiciones posibles. Estamos orgullosos de trabajar en equipo, de tener un plan de carrera y respetarlo, de trabajar los unos para los otros, encima de la bicicleta y abajo", comentó.

"Tengo la suerte de ser el líder de este equipo. Creo que estamos dando un ejemplo a todo el mundo, que podemos crear un precedente", afirmó.

Wiggins no cree que las etapas de los Pirineos sean particularmente difíciles. "Serán como las que hemos hecho hasta ahora. Vamos a continuar corriendo en equipo", indicó.

El maillot amarillo no teme el calor que se anuncia para los dos próximos días, porque ya lo esperaban.

"Nos hemos preparado para ello. Nos entrenamos en Tenerife donde hacía mucho calor. No hemos olvidado eso", dijo.

Wiggins negó que exista una tensión con su compañero de equipo y compatriota Chris Froome, segundo de la general y para muchos el hombre más fuerte de la carrera.

"Estoy rodeado de ciclistas de talento, entre ellos Froome. Creo que sería capaz de ganar el Tour, por algo es segundo. Y creo que lo va a ganar algún día y yo espero estar ahí para ayudarle", afirmó.